
WebJunction. (22 de mayo de 2026). Beyond the Branch: Lessons from Taking Library Outreach to Underserved Communities. OCLC WebJunction https://www.webjunction.org/news/webjunction/beyond-the-branch.html
Se presenta la experiencia de Arapahoe Libraries, en el estado de Colorado (EE. UU.), que ha desarrollado un programa de extensión bibliotecaria dirigido a comunidades hispanohablantes que, en muchos casos, nunca habían utilizado una biblioteca pública, ni en Estados Unidos ni en sus países de origen. La iniciativa parte de una idea fundamental: para reducir las barreras de acceso no basta con esperar a que las personas acudan a la biblioteca, sino que es necesario que la biblioteca salga al encuentro de la comunidad allí donde vive, trabaja y se reúne.
Uno de los aspectos más destacados del programa es la importancia de establecer relaciones de confianza antes de ofrecer servicios. Los bibliotecarios participan en eventos comunitarios, visitan escuelas, iglesias, mercados y organizaciones locales, colaboran con líderes comunitarios y mantienen una presencia continuada en los espacios frecuentados por la población hispanohablante. Este enfoque demuestra que la confianza no se construye mediante campañas puntuales, sino a través de una presencia constante y del compromiso con las necesidades reales de la comunidad.
El artículo subraya también la necesidad de adoptar una perspectiva de competencia cultural. El personal bibliotecario adapta tanto la comunicación como los servicios a las características lingüísticas y culturales de las personas a las que se dirige. Esto implica ofrecer información en español, comprender las circunstancias de las familias inmigrantes y evitar asumir que todos los usuarios conocen el funcionamiento de una biblioteca pública. Para muchas personas, obtener el carné de la biblioteca, acceder a recursos digitales o participar en actividades culturales constituye una experiencia completamente nueva.
Otro aprendizaje relevante consiste en la importancia de establecer alianzas con organizaciones locales. Las bibliotecas trabajan conjuntamente con escuelas, centros comunitarios, asociaciones sin ánimo de lucro y otras instituciones que ya cuentan con la confianza de la población destinataria. Estas colaboraciones permiten ampliar el alcance de los servicios bibliotecarios y responder de forma más eficaz a necesidades relacionadas con la alfabetización, el aprendizaje del inglés, la inclusión digital y el acceso a la información.
La experiencia demuestra asimismo que el éxito de las actividades de extensión no debe medirse únicamente por el número de nuevos carnés emitidos o por las estadísticas de asistencia. Los indicadores más valiosos son el fortalecimiento de las relaciones con la comunidad, el aumento de la confianza en la institución y la percepción de la biblioteca como un espacio acogedor e inclusivo. Estos resultados requieren tiempo, continuidad y una evaluación basada tanto en datos cuantitativos como en testimonios y experiencias de los propios participantes.
En conjunto, el artículo defiende un modelo de biblioteca comunitaria y proactiva, en el que la extensión bibliotecaria deja de ser una actividad complementaria para convertirse en un componente esencial del servicio público. La experiencia de Arapahoe Libraries muestra que acercar la biblioteca a las personas tradicionalmente alejadas de ella contribuye a reducir desigualdades, fomentar la inclusión social y reforzar el papel de las bibliotecas como instituciones comprometidas con el bienestar y la cohesión de sus comunidades.
Consejos para los programas de extensión bibliotecaria
- Acércate a las personas allí donde están. Considera realizar las actividades fuera de la biblioteca. Elementos sencillos como pompas de jabón o música ayudan a atraer la atención y generan un ambiente dinámico.
- Los folletos impresos son útiles, pero las conversaciones cara a cara funcionan mucho mejor. Utiliza un lenguaje sencillo, cercano y fácil de comprender.
- Siempre que sea posible, prepara los materiales informativos en la lengua principal de la comunidad. Si son bilingües, todavía mejor.
- Ten en cuenta factores como el tiempo, el calendario escolar, los días festivos y la hora del día al programar las actividades.
- La extensión bibliotecaria no debe recaer en una sola persona. Implica al resto del personal de la biblioteca, especialmente a quienes ya mantienen relaciones con la comunidad por otros motivos.
- Pregunta a los propios miembros de la comunidad qué tipo de obsequios o incentivos les resultarían realmente útiles. Su opinión es importante.
- Generar confianza requiere tiempo. Hay que ser realista respecto al periodo necesario para establecer vínculos con la comunidad. En el caso de Quiroz y Gallegos, hicieron falta más de un año de promoción y de presencia constante en actividades comunitarias para construir relaciones sólidas.
- Si el presupuesto interno es limitado, busca apoyo en empresas locales, organizaciones comunitarias, asociaciones de Amigos de la Biblioteca o personas voluntarias.
- Colabora con líderes comunitarios de confianza. Ellos pueden ayudar a difundir las actividades y animar a la participación.
- Da visibilidad a los recursos gratuitos que ofrece la biblioteca, como los puntos de acceso wifi portátiles, los ordenadores portátiles y otros servicios tecnológicos. Para muchas familias, la biblioteca todavía no forma parte de su vida cotidiana, por lo que es fundamental explicar con claridad qué servicios ofrece y cómo pueden beneficiarles.
- Solicita siempre la opinión de los participantes y mantén una actitud abierta al cambio. Escuchar a la comunidad y adaptar las estrategias en función de sus necesidades es uno de los factores clave para el éxito de cualquier programa de extensión bibliotecaria.