
The Guardian (24 junio 2026). AI helps read papyrus scroll burnt to crisp during Vesuvius eruption. Artículo original en The Guardian
Un equipo internacional de investigadores ha conseguido uno de los avances más extraordinarios de los últimos años en el campo de la arqueología digital y las humanidades: leer por primera vez el contenido de un papiro carbonizado por la erupción del monte Mount Vesuvius en el año 79 d.C., gracias a técnicas de inteligencia artificial, escaneo avanzado y reconstrucción digital. El hallazgo, difundido por The Guardian, supone un paso decisivo en la recuperación de textos antiguos considerados perdidos para siempre.
Los manuscritos pertenecen a la célebre colección de los Papiros de Herculano, descubiertos en el siglo XVIII en la llamada Villa of the Papyri, una biblioteca sepultada bajo cenizas volcánicas en la antigua ciudad romana de Herculaneum. Más de 1.800 rollos fueron encontrados completamente carbonizados debido al intenso calor provocado por la erupción. Durante siglos resultó prácticamente imposible abrirlos sin destruirlos físicamente, lo que convirtió a estos documentos en uno de los mayores enigmas de la filología clásica.
El gran avance ha sido posible gracias al proyecto internacional Vesuvius Challenge, una iniciativa lanzada en 2023 que combina escaneado mediante rayos X de altísima resolución con algoritmos de aprendizaje automático capaces de detectar trazos de tinta invisibles dentro de los papiros enrollados. En lugar de abrir físicamente el documento, los investigadores realizaron un proceso conocido como virtual unwrapping (desenrollado virtual), que permite reconstruir digitalmente cada una de las capas internas del manuscrito sin dañarlo.
El papiro analizado, identificado como PHerc 1667, ha revelado aproximadamente un metro y medio de texto continuo escrito en griego antiguo, distribuido en unas veinte columnas. Los especialistas consideran que el contenido trata cuestiones relacionadas con la filosofía estoica, especialmente temas vinculados con la ética, el comportamiento humano, la razón práctica y conceptos filosóficos como hormē (impulso) y phronēsis (sabiduría práctica). Algunos investigadores sugieren incluso que podría estar relacionado con textos del filósofo estoico griego Chrysippus, uno de los grandes pensadores del helenismo cuyos escritos apenas han sobrevivido hasta hoy.
Este logro representa mucho más que una curiosidad arqueológica. Los expertos creen que abre la posibilidad de acceder a cientos de manuscritos aún cerrados que permanecen almacenados desde hace siglos en museos italianos y franceses. Además, algunos textos ya analizados están revelando nuevas obras del filósofo epicúreo Philodemus, lo que podría transformar el conocimiento actual sobre la filosofía antigua, la transmisión textual grecorromana y la historia intelectual del Mediterráneo clásico.
El descubrimiento constituye también una demostración espectacular del impacto de la inteligencia artificial en disciplinas humanísticas. Tradicionalmente asociada a campos como la programación o la automatización industrial, la IA está mostrando aquí una nueva faceta: convertirse en herramienta para recuperar patrimonio cultural desaparecido. Lo que hasta hace poco parecía ciencia ficción —leer documentos destruidos hace veinte siglos sin tocarlos físicamente— empieza a redefinir la relación entre tecnología, arqueología y preservación del conocimiento, inaugurando una nueva era para el estudio del mundo antiguo.