El arte invisible de traducir y la mirada ética sobre la fidelidad textual

De Miguel Crespo, Olivia. 2025. Apasionadas preferencias: la mirada del traductor. Serie 23 de Abril. Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

eBook gratuito.

Apasionadas preferencias propone una visión de la traducción como un espacio de decisiones éticas, estéticas y culturales. Más que un ejercicio de equivalencia lingüística, traducir aparece como un proceso de interpretación activa, en el que cada elección del traductor contribuye a construir el sentido final del texto. La obra invita así a reconsiderar el papel de la traducción en la circulación del conocimiento y en la configuración de las literaturas contemporáneas, destacando su dimensión creativa y su importancia en la mediación entre culturas.

El libro Apasionadas preferencias: la mirada del traductor, de Olivia de Miguel Crespo, forma parte de la colección divulgativa Serie 23 de Abril del CSIC y ofrece una reflexión en primera persona sobre la práctica de la traducción como actividad intelectual, creativa y profundamente interpretativa. La autora parte de su experiencia profesional y formativa para explorar las tensiones que atraviesan el trabajo del traductor, especialmente en relación con la fidelidad al texto original y la necesidad de adaptación al sistema lingüístico y cultural de llegada. El libro se sitúa así en un espacio híbrido entre la reflexión teórica y el testimonio profesional, donde la traducción no aparece como un proceso mecánico, sino como una toma constante de decisiones.

Uno de los ejes centrales de la obra es la idea de que traducir implica inevitablemente una serie de elecciones subjetivas. La autora subraya que no existe una única traducción posible, sino múltiples soluciones condicionadas por el contexto, el propósito del texto y la sensibilidad del traductor. Estas “preferencias apasionadas” no son arbitrarias, sino el resultado de una lectura profunda del original, en la que se intenta preservar su esencia, su tono y su intención comunicativa, aunque ello implique transformaciones formales en la lengua de destino. En este sentido, la traducción se presenta como un acto de mediación cultural más que como una simple transferencia lingüística.

El libro también aborda los desafíos técnicos y conceptuales que surgen cuando un texto debe “reubicarse” en otra lengua. Entre ellos se incluyen las diferencias estructurales entre idiomas, las cargas culturales implícitas en ciertas expresiones, y la dificultad de trasladar matices estilísticos sin pérdida de significado o impacto. La autora destaca que el traductor no solo trabaja con palabras, sino con mundos de sentido, lo que exige una comprensión profunda tanto del texto original como del contexto cultural de la lengua receptora.

Otro aspecto relevante es la reflexión sobre la invisibilidad del traductor en el producto final. De Miguel Crespo pone de relieve cómo, a pesar de su papel decisivo en la circulación del conocimiento, la figura del traductor suele quedar relegada a un segundo plano. El libro reivindica su labor como una actividad creativa e intelectual de primer orden, en la que se negocia constantemente entre la fidelidad al autor y la necesidad de producir un texto legible, coherente y significativo para nuevos lectores.