
State Library of New South Wales. State Library of NSW Impact Report 2026. Sydney: State Library of New South Wales, 2026.
El informe de la State Library of New South Wales constituye un estudio exhaustivo sobre el valor y el impacto de las bibliotecas en la sociedad contemporánea, combinando análisis cuantitativos y cualitativos para demostrar su relevancia económica, social y cultural. Basado en encuestas a más de 6.000 residentes, el estudio concluye que las bibliotecas siguen siendo instituciones fundamentales para el funcionamiento de una sociedad democrática, al proporcionar acceso libre y equitativo al conocimiento, fomentar la cohesión social y contribuir al bienestar individual y colectivo.
Desde una perspectiva histórica, el informe sitúa a las bibliotecas como pilares de la transmisión del conocimiento, destacando su evolución hacia modelos abiertos desde el siglo XIX. En el caso de Nueva Gales del Sur (NSW), la red bibliotecaria —con 365 bibliotecas públicas— se presenta como una de las más sólidas del mundo, consolidada tras la Segunda Guerra Mundial y sostenida por una fuerte inversión pública. En la actualidad, estas bibliotecas no solo custodian colecciones —más de seis millones de ítems en la biblioteca estatal—, sino que actúan como espacios vivos de aprendizaje, interacción y acceso digital.
Uno de los aportes más relevantes del estudio es la cuantificación del valor económico de las bibliotecas mediante técnicas como el choice modelling y el análisis coste-beneficio. Los resultados muestran que los beneficios sociales superan ampliamente los costes: cada dólar invertido en la biblioteca estatal genera 4,24 dólares en beneficios comunitarios, mientras que el valor percibido por los ciudadanos alcanza los 57,10 dólares anuales por adulto para la biblioteca estatal y 86,60 dólares para las bibliotecas públicas. Estos datos evidencian que las bibliotecas no solo son culturalmente valiosas, sino también económicamente eficientes como inversión pública.
El informe subraya además el alto nivel de uso y valoración social. Aproximadamente el 40% de la población posee carné de biblioteca, con más de 28 millones de visitas anuales a bibliotecas públicas. Más del 95% de los encuestados considera que estas instituciones son importantes para la comunidad, destacando atributos como confianza, accesibilidad y acogida. Este fuerte vínculo emocional y práctico convierte a las bibliotecas en auténticos “centros comunitarios”, donde los usuarios no solo acceden a información, sino que también encuentran un espacio seguro y de pertenencia.
En el ámbito social, el estudio enfatiza el papel de las bibliotecas como “tercer lugar”, es decir, espacios gratuitos de convivencia que favorecen la inclusión, la interacción social y la reducción de la soledad. En un contexto de creciente aislamiento y presión económica, las bibliotecas ofrecen servicios esenciales —acceso a internet, espacios de estudio, actividades culturales— sin coste alguno. Los datos muestran que el uso de bibliotecas se asocia con mejoras en el bienestar subjetivo, con incrementos medibles en la percepción de salud y calidad de vida entre los usuarios.
Otro aspecto clave es su contribución a la alfabetización, la creatividad y el aprendizaje permanente. Las bibliotecas fomentan el hábito lector, el desarrollo intelectual y la curiosidad, tanto en niños como en adultos. Programas educativos, actividades culturales y servicios digitales amplían su impacto más allá del préstamo de libros, consolidándolas como plataformas de aprendizaje a lo largo de la vida. Asimismo, desempeñan un papel crucial en la lucha contra la desinformación, al proporcionar acceso a fuentes fiables y promover el pensamiento crítico.
El informe también destaca su función en contextos de diversidad cultural. Con una población altamente multicultural, las bibliotecas de NSW ofrecen servicios en múltiples idiomas, programas inclusivos y recursos adaptados, facilitando la integración y el acceso equitativo a la información. Este enfoque refuerza su papel como infraestructuras culturales inclusivas, capaces de responder a las necesidades de comunidades diversas.
Finalmente, el estudio concluye que las bibliotecas son infraestructuras esenciales para una “sociedad más inteligente”, al sostener la educación, la participación cívica y la cohesión social. Más allá de su función tradicional, se consolidan como espacios híbridos —físicos y digitales— que evolucionan para responder a los desafíos contemporáneos. En un contexto de transformación tecnológica y social, el informe defiende que su misión —garantizar el acceso libre al conocimiento— no solo sigue vigente, sino que resulta más necesaria que nunca.