
MakeUseOf. I didn’t realize my phone was tracking this by default. Publicado el 31 de enero de 2026 en MakeUseOf.com https://www.makeuseof.com/didnt-realize-phone-was-tracking-this-by-default/
Cada vez que una persona toma una fotografía con su teléfono móvil, el dispositivo guarda automáticamente información adicional conocida como datos EXIF.
Estos datos incluyen aspectos técnicos como el modelo de la cámara y sus ajustes, pero también pueden contener la ubicación exacta donde se tomó la foto, registrada mediante coordenadas GPS. Esta función viene activada por defecto en la mayoría de los teléfonos, por lo que muchas personas no son conscientes de que sus imágenes contienen información tan precisa sobre su ubicación.
El problema de los datos EXIF es que cualquiera con acceso a la imagen puede extraer esa información usando herramientas disponibles en internet y ver en un mapa el lugar exacto donde se tomó la fotografía. Esto representa un riesgo para la privacidad, especialmente cuando las fotos se comparten fuera de redes sociales, como por correo electrónico o aplicaciones de mensajería. En el caso de los niños y adolescentes, el riesgo es mayor, ya que suelen compartir imágenes sin conocer las consecuencias de revelar su ubicación.
Afortunadamente, tanto en Android como en iPhone es posible desactivar el guardado de la ubicación en la cámara desde los ajustes de privacidad. Al hacerlo, las fotos ya no incluirán coordenadas GPS. Sin embargo, esta opción no siempre es conveniente mantenerla desactivada de forma permanente, ya que aplicaciones como Google Fotos o Apple Fotos utilizan la ubicación para organizar imágenes por lugares y facilitar su búsqueda.
Por esta razón, se recomienda activar o desactivar el registro de ubicación según la situación. Si se van a compartir fotos con personas desconocidas o en contextos poco seguros, desactivar esta función ayuda a proteger la privacidad. En cambio, cuando se desea aprovechar las ventajas de organización y recuerdo que ofrece la geolocalización, se puede volver a activar sin problemas.
Aunque la tecnología de seguimiento de ubicación puede ser muy útil, es importante que los usuarios tengan control sobre la información que sus dispositivos recopilan y comparten. Conocer cómo funcionan los datos EXIF y saber gestionar la configuración de privacidad permite encontrar un equilibrio entre comodidad y seguridad, evitando riesgos innecesarios al compartir fotografías.