Manual Tecnologías de la Información y la Comunicación en las bibliotecas parlamentarias 

Manual Tecnologías de la Información y la Comunicación en las bibliotecas parlamentarias. The Hague: IFLA, 2012

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El incremento del uso de las nuevas tecnologías en los últimos años ha hecho crecer las peticiones de los usuarios de información parlamentaria, que actualmente exigen recursos de información más actualizados, más completos y más adaptados a sus necesidades y que se suministren en varios formatos y a través de diferentes canales.

Las bibliotecas parlamentarias juegan un papel esencial para garantizar que esas demandas sean satisfechas por las asambleas legislativas. Están acostumbradas a suministrar servicios de información a todos los parlamentarios y comisiones, al personal al servicio de los parlamentarios y, a menudo, al público. Saben cómo integrar los documentos parlamentarios para crear un archivo legislativo más completo y útil, y
pueden proporcionar un entendimiento más profundo del contexto político, económico y social de un proyecto de ley mediante su vinculación a los recursos externos al parlamento.

Sin embargo, en el mundo actual, la adquisición, organización e integración de fuentes de información parlamentaria y externas de una manera que permita la creación de una base de conocimiento y servicios específicos para la asamblea legislativa no puede lograrse a menos que se haga uso de todo el potencial de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC).

Las bibliotecas parlamentarias tienen la oportunidad de usar las tecnologías y mejorar sus servicios de manera que beneficie a toda la institución. Pueden empezar por las consultas en línea por parte de los miembros del parlamento y sus asistentes. Pueden crear servicios de alerta personalizados en una variedad de dispositivos, incluyendo los móviles. También pueden crear servicios de gestión de la información que están estrechamente integrados con aplicaciones de procedimientos, así como con servicios de internet e intranet. Además, pueden preservar los documentos parlamentarios en formatos digitales y vincularlos con las colecciones en papel