4 espacios importantes que debe tener toda biblioteca moderna

Petra Paraschiv. 4 important spaces every modern library should have. Prich, 2017

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Hay un potencial prometedor en el uso diverso de los servicios de la biblioteca. Por ello, las bibliotecas son más valoradas ahora por sus espacios y por las oportunidades que crean para la comunidad, como el apoyo a la educación, el acceso a tecnologías recientes y la ayuda a las empresas locales, entre otras cosas.

Como señala Kathryn Zickuhr, del Pew Research Center, no hay una sola cosa que la gente quiera que sean sus bibliotecas. Quieren que sus bibliotecas sean muchas cosas, un lugar donde puedan estudiar y reunirse con amigos y asistir a reuniones, y para otras muchas cosas más.

Sin embargo, a la hora de pensar en el espacio en el que deben tener lugar estos servicios, aquí hay 4 espacios importantes que toda biblioteca moderna debería tener para estar a la altura de todas estas necesidades y atraer a una diversidad de visitantes.

  1. Un espacio social para la interacción y el intercambio de conocimientos
  2. Un espacio tranquilo para el estudio
  3. Un espacio maker para la innovación
  4. Un espacio neutral y de confianza para el uso público

  1. Un espacio social para la interacción y el intercambio de conocimientos

Un informe reciente de los datos del Centro de Investigación Pew sobre la asistencia a las bibliotecas de Estados Unidos muestra de forma interesante que los millennials son los visitantes más frecuentes de una biblioteca pública, ya que el 53% de los encuestados de entre 18 y 35 años visitaron una biblioteca pública o un bibliobús en 2016. Los millennials, que representan a la generación joven, son una generación social y consumen y difunden conocimientos mientras socializan.

Disfrutan colaborando en diferentes proyectos y, por lo tanto, cuando están en una biblioteca, la mayoría de las veces, acuden en grupo o con sus familias para charlar y jugar. Por ello, la biblioteca moderna también debe crear un espacio en el que los usuarios puedan participar abiertamente en la información: procesarla, reflexionar sobre ella, mantener conversaciones al respecto y desarrollar nuevas ideas, conversaciones y oportunidades como resultado de ello.

Por ejemplo, DOKK1 – la famosa biblioteca de Aarhus (Dinamarca) es un espacio vibrante para todas las generaciones, que ofrece lugares como: espacios de aprendizaje, espacios mediáticos, espacios juveniles, espacios familiares, espacios comunitarios y muchos más. De este modo, la gente tiene acceso a recursos, clases, formaciones, eventos comunitarios, eventos de empresa, reuniones de grupo, clubes de lectura, instalaciones de juego, programas para adolescentes, niños y mucho más.

2. Un espacio tranquilo para el estudio

Durante siglos, la biblioteca ha representado un espacio sagrado para el consumo de conocimiento. La zona de estudio era fundamental en los servicios bibliotecarios tradicionales, en los que el objetivo principal era acumular la mayor cantidad de conocimiento posible. Hoy en día, dado que la gente tiene acceso continuo a la información, la biblioteca ya no es la única fuente para consumir conocimiento.

Aun así, cuando se pregunta a los usuarios de las bibliotecas, se observa que 3 de cada 4 encuestados piensan que es “muy importante” para la comunidad que las bibliotecas públicas sigan ofreciendo espacios de estudio tranquilos para adultos y niños (encuesta realizada hace unos años por el Pew Research Center). Por tanto, la gente sigue valorando la idea de un espacio tranquilo para leer un libro impreso o un recurso digital, para organizar sus pensamientos o para trabajar sin las distracciones diarias de nuestra sociedad moderna.

Hay muchos debates sobre si una biblioteca debe convertirse en un lugar de interacción y perder los lugares tranquilos o no. Ambas opciones pueden ofrecerse en una biblioteca moderna y la biblioteca puede representar simplemente un punto de encuentro para todos, independientemente de las distintas formas de asimilar el conocimiento. Es igualmente importante ofrecer un lugar tranquilo y un lugar social. Como ventaja, la creación de una “sección de charla” en la biblioteca simplemente reducirá las quejas sobre todo el ruido de la sala, ya que los usuarios pueden elegir dónde ir en función de sus necesidades.

  1. Un espacio maker para la innovación

Una expectativa importante del usuario es crear más espacio para él y no para los libros. La gente no sólo quiere desarrollar nuevas habilidades y aprender a utilizar la tecnología moderna, sino también compartir su experiencia con los demás. Las bibliotecas prestan atención a las necesidades de los usuarios e intentan adaptarse a ellas. Así, los makerspaces de las bibliotecas se han convertido en una tendencia en los últimos años.

Según el libro Makerspaces de Samatha Roslund, un makerspace representa un lugar físico donde la gente se reúne para compartir recursos y conocimientos, trabajar en proyectos, crear redes y construir. Además, un makerspace puede ser cualquier cosa, desde un carro de libros reutilizado lleno de material de manualidades hasta una mesa en un rincón con LEGOs, pasando por un laboratorio completo con impresoras 3D, cortadoras láser y herramientas manuales.

  1. Un espacio neutral y de confianza para el uso público

Tal y como se desprende de la investigación de National Archives, las bibliotecas llegan a un abanico mucho más amplio de grupos de edad y entornos sociales en comparación con otros tipos de actividades culturales. En consecuencia, la biblioteca representa algo diferente para cada uno de nosotros. Puede ser un lugar tranquilo para el trabajo perspicaz de los profesionales, un patio de recreo para las familias o incluso un punto de información para quienes tienen recursos limitados y mucho más. Sin embargo, hay un aspecto en el que todos están de acuerdo: la biblioteca es un espacio público neutral y seguro. Las personas se sienten protegidas al saber que están en una institución pública en la que pueden pasearse y pasar libremente unas horas sin ser cuestionadas.