Aquellos que más utilizan redes sociales tienen más posibilidades de consumir información falsa

“Infodemic pathways: Evaluating the role that traditional and social media play in cross-national information transfer” by Aengus Bridgman, Eric Merkley, Oleg Zhilin, Peter John Loewen, Taylor Owen, and Derek Ruths was published in Frontiers in Political Science.

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La información errónea sobre COVID-19 se está extendiendo desde Estados Unidos a Canadá, lo que socava los esfuerzos para mitigar la pandemia. Un estudio dirigido por la Universidad McGill muestra que los canadienses que usan las redes sociales tienen más probabilidades de consumir esta información errónea, adoptar creencias falsas sobre COVID-19 y, posteriormente, difundirlas.

Muchos canadienses creen que las teorías de la conspiración, los consejos médicos de mala calidad y la información que trivializa el virus, aunque los medios de comunicación y los líderes políticos del país se han centrado en general en proporcionar información científica confiable. Entonces, ¿cómo se está extendiendo la información errónea con tanta rapidez?

“Muchos canadienses están luchando por comprender la negación del COVID-19 y las actitudes contra la vacunación entre sus seres queridos”, dice el autor principal Aengus Bridgman, candidato a doctorado en ciencias políticas en la Universidad McGill bajo la supervisión de Dietlind Stolle. Según el estudio, publicado en Frontiers in Political Science, estas actitudes son en parte el resultado del consumo canadiense masivo de información de Estados Unidos.

Los investigadores analizaron los comportamientos de los 200.000 usuarios canadienses más activos de Twitter y realizaron encuestas sobre los hábitos de consumo de noticias y las creencias sobre el COVID-19 de los canadienses. Descubrieron que quienes usan las redes sociales están relativamente más expuestos a la información de EE. UU. Que las fuentes de información nacionales, y que la exposición a los medios de comunicación de EE. UU. Se asoció con percepciones erróneas sobre COVID-19.

También encontraron que la mayor parte de la información errónea que circula en Twitter compartida por los canadienses fue retuiteada de fuentes estadounidenses. Los canadienses que siguieron a más usuarios estadounidenses tenían más probabilidades de publicar información errónea.