El modelo de compromiso del bibliotecario de enlace en la biblioteca universitaria

An Analysis of Relationship-Building in Liaison Work: Defining the Importance of “Hangout Activity”


The Journal Creativity Library Pactice, March 27, 2020
By Ellen Hampton Filgo
and Sha Towers
Baylor University Libraries

Ver completo

A medida que los programas de bibliotecarios de enlace académico han pasado de un modelo centrado en las colecciones a otro centrado en el compromiso (Church-Duran, 2017; Jaguszewski & Williams, 2013; Kenney, 2014), los bibliotecarios de enlace se han enfrentado a nuevos y cambiantes roles y habilidades. La bibliografía de la biblioteca define los modelos de enlace centrados en el compromiso menos en términos de lo que saben los bibliotecarios de enlace, y más sobre cómo se relacionan con los demás. Jaguszewski y Williams (2013) hicieron hincapié en la colaboración y la flexibilidad a la hora de describir su modelo híbrido de enlace entre expertos en la materia y especialistas funcionales. Church-Duran (2017) también destacó la colaboración, junto con la innovación y la asociación, en la reflexión sobre los papeles reimaginados que deben desempeñar los enlaces bibliotecarios. Tras estudiar la literatura sobre el papel del bibliotecario de enlace, Rodwell y Fairbairn (2008) concluyeron con una lista de habilidades y atributos que deben tener en cuenta quienes contratan, gestionan y capacitan a los enlaces. Vale la pena enumerarlos todos, a fin de comprender el alcance de lo que estos investigadores consideran capacidades importantes para los enlaces en un modelo centrado en el compromiso:

  • Confianza;
  • Habilidades de comunicación y presentación de alto nivel;
  • Toma de conciencia;
  • Flexibilidad y comodidad;
  • Capacidad de establecer contactos, ser capaz de crear coaliciones y cultivar relaciones con usuarios y otras partes interesadas;
  • Habilidades de “gestión de activos”;
  • Habilidades de negociación, persuasión e influencia;
  • Reflexión sobre la práctica y la capacidad de aprender;
  • Aptitudes de gestión de proyectos;
  • Aptitudes de promoción y comercialización; y
    conocimientos técnicos de alto nivel (Rodwell & Fairbairn, 2008, pág. 123)
  • Aparte del último punto, cada una de las habilidades listadas están centradas en las personas y no en el conocimiento.

A medida que se ha ido desarrollando la literatura sobre el compromiso de los enlaces, los estudiosos han llegado a una variedad de metáforas que describen las relaciones que los enlaces tienen con sus profesores y estudiantes. Mientras que algunos investigadores han descrito el papel de enlace como el de una “fuerza de ventas” (Jaguszewski y Williams, 2013; King y Solís, 2017), otros han rechazado esa imagen (Brandow, 2015) y han descrito los papeles de enlace utilizando otras metáforas llamativas. Díaz (2014) exploró tanto los roles de enlace familiares como los emergentes y los categorizó en los de maestro, consultor, narrador, constructor, socio y visionario. Barr y Tucker (2018) categorizaron los roles de enlace como antropólogo, mediador, pacificador y asesor. En última instancia, estas analogías se centran en escuchar, conectar y humanizar a las personas con las que los bibliotecarios se relacionan.

La creación de relaciones, por lo tanto, es una de las habilidades fundamentales, inherentes a cualquier modelo de enlace colaborativo, impulsado por la asociación y centrado en el compromiso (Barr & Tucker, 2018; Díaz & Mandernach, 2017; Hahn, 2009). En su investigación sobre el capital social en la bibliotecología de enlace, Schlak (2016) encontró que la categoría más significativa relacionada por los participantes de su estudio eran las fuertes dinámicas interrelacionales de las relaciones que habían construido. Estas dinámicas incluían una buena comunicación bilateral, un componente personal y la confianza. Al describir su trabajo con los profesores y estudiantes de la escuela de negocios, Chung (2010) esbozó el proceso de construcción de relaciones como el uso de eventos como oportunidades para formar relaciones que luego se convierten en colaboraciones. Brandow (2015) hizo hincapié en “reconocer y aprovechar las oportunidades fortuitas y matizadas” para realizar una labor de divulgación eficaz (párr. 6). El establecimiento de relaciones requiere tiempo y paciencia y no siempre ocurre de la misma manera dos veces. Muchos investigadores han registrado una amplia variedad de actividades al servicio del establecimiento de relaciones (Holtze, 2002; J. Miller, 2014; R. K. Miller & Pressley, 2015; Silver, 2015), y en estas listas se incluyen muchas actividades que podrían calificarse de sociales e informales: asistencia a eventos y actividades sociales del departamento o del campus, reuniones con café o comida, visitas a la oficina y encuentros fortuitos, entre otras. Estas son las actividades que despertaron nuestro interés, y que llegamos a llamar “actividades de pasar el rato”.

Algunos estudios de casos de “lugares de reunión” se han abierto camino en la literatura bibliotecaria, entre ellos el de la bibliotecario de negocios antes mencionado y su trabajo en una iniciativa empresarial (Chung, 2010), un debate sobre los bibliotecarios que participaron en actividades extracurriculares y el impacto que tuvieron en las percepciones de los estudiantes sobre la biblioteca (Kasperek et al., 2007), un debate sobre un exitoso grupo de eventos sociales mensuales de la universidad planificados y coordinados por un bibliotecario (Rigby, 2010), y un artículo de opinión (¿posiblemente?) sobre por qué un bibliotecario que tocaba semanalmente con una banda de jazz de la facultad debería tener esa actividad en su cartera de titularidad (Kinnie, 2002).

Schlak (2016) confirma nuestra creencia de que la idea de “pasar el rato” no ha sido completamente explorada en la literatura de la biblioteca, cuando declaró: “el componente personal de las relaciones en el que han insistido repetidamente los encuestados sugiere que los avances en la biblioteconomía de enlace pueden radicar en este ámbito, y los que exploran el futuro de la biblioteconomía de enlace podrían ser sensatos si centran sus recursos y su atención en la creación de relaciones sólidas a través del contacto personal” (pág. 419).

Matriz de actividades de enlace

Para explorar la naturaleza y el propósito de las “actividades de pasar el rato”, se clasificaron y visualizaron las actividades de enlace en una matriz de formalidad y ubicación. El eje horizontal traza las actividades por tipo en una escala que va de lo planificado a lo no planificado. Las actividades planificadas son más formales y estructuradas, posiblemente incluso impulsadas por la agenda. Las actividades no planificadas son informales y no estructuradas, tal vez por casualidad. El eje vertical indica dónde tiene lugar la actividad: en el territorio del bibliotecario o aventurándose por el campus hasta el territorio de la facultad. Luego se trazó la matriz un número de actividades en las que los profesionales como enlaces han participado a lo largo de los años: todo desde sesiones de instrucción, asistir a simposios, reuniones departamentales o de otros comités, asistir a eventos del campus, interacciones con medios sociales, clases de auditoría y eventos sociales.

En la parte superior izquierda de la matriz, cuadrante 1, las actividades planificadas tienen lugar en el espacio de la universidad. Estas actividades son más formales, como reuniones departamentales, reuniones de la junta consultiva u otros comités, simposios departamentales, conferencias, charlas y oficinas. También incluye actividades como sesiones de instrucción que tienen lugar en el departamento. Los correos electrónicos a los profesores también están en esta sección. A medida que se avanza hacia el cuadrante 2, donde el espacio se vuelve más neutral, las actividades incluyen cosas como asistir a la graduación o a la inauguración del curso. El cuadrante 2 en la parte inferior izquierda de la matriz incluye actividades planificadas que tienen lugar en la biblioteca, como eventos patrocinados por la biblioteca y juntas de asesoramiento de la biblioteca. Aunque no hay muchos tipos de actividades en este cuadrante, incluye lo fundamental de muchos de los roles de enlace: sesiones de instrucción u orientaciones en la biblioteca.

Al pasar al lado derecho de la matriz en el cuadrante 3, uno encontramos miembros de la universidad que acuden a las oficinas de la biblioteca para pedir ayuda, o encuentros fortuitos en la cafetería de la biblioteca. El cuadrante 4 incluye actividades como ir a visitar departamentos (por negocios, razones personales o recados). También puede incluir cosas como sentarse en una clase, horas de referencia programadas en un departamento, eventos o recepciones departamentales y encuentros aleatorios en el campus. El terreno neutral entre los cuadrantes 3 y 4 puede incluir eventos sociales, fiestas, cenas, almuerzos con miembros de la universidad, etc.

Era difícil saber dónde poner los medios sociales porque realmente dependía de la naturaleza del anuncio, así que tendimos a agruparlos en el centro de la matriz, con las plataformas de medios sociales más institucionales más cerca del lado planificado y las personales más cerca del lado no planificado.

A medida que se trazaban las actividades de enlace en la matriz, se descubrió que los tipos de actividades que se describen como “actividades de pasar el rato” se producían con mayor frecuencia en el cuadrante superior derecho, en lo alto del eje vertical (hacia el espacio de la universidad) y a la derecha en el eje horizontal (hacia interacciones más informales y no planificadas). También nos dimos cuenta de que estas actividades tenían características definidas, entre ellas las siguientes:

  • Ocurrían más a menudo (aunque no exclusivamente) durante las actividades sociales e informales.
  • A menudo implicaban la creación de redes.
  • Ocurren con frecuencia durante el contacto cara a cara (ya sea formal – en un aula, o informal – en una actividad social); sin embargo, también pueden ocurrir en espacios de medios sociales.
  • Implican habilidades de relación con las personas, toma de conciencia, sentirse cómodo con la ambigüedad y el juego (Rodwell & Fairbairn, 2008).

En esta última afirmación es donde la definición de “lugar de encuentro” cobra mayor relevancia. Se puede empezar a entender qué hace que una actividad sea una “actividad de pasar el rato” cuando se piensa en lo que significa estar en una relación con los amigos. Cuando se sale con amigos, no tiene que haber una agenda o una lista de cosas que cumplir. Los amigos pueden ver una película, jugar al baloncesto o hablar de la vida, pero ese no es el punto principal. Los amigos pasan el rato por una relación. Dentro de la relación, hay apertura, adaptabilidad y vulnerabilidad.

“Pasar el rato” con los profesores de los departamentos de enlace no significa que tengas que desnudar tu alma ante ellos, pero sí significa que hay un estado mental similar: apertura, adaptabilidad y vulnerabilidad. Como afirma Brandow (2015), “cualquier éxito que haya tenido con [los objetivos de la biblioteca] se ha basado en mi voluntad de comprometerme con ellos en cualquier orden y en cualquier momento”. He tenido que estar dispuesto a abandonar los planes, a reorganizar las prioridades… Pero esa disposición me ha ofrecido mucho más éxito en la divulgación” (párr. 20). El compromiso no se produce con una agenda, o para completar una tarea o una lista de verificación, sino que construye una relación basada en la confianza, la atención y la reciprocidad. Si bien esta puede ser una posición vulnerable, especialmente en el lugar de trabajo, es el semillero de algunas de las labores más gratificantes que hemos experimentado.

Esta historia sirve como un recordatorio de varias ideas importantes discutidas a lo largo de este artículo que pueden servir como una hoja de ruta para el enfoque de “pasar el rato” en el trabajo de enlace:

  • Sal de tu oficina o biblioteca – puedes obtener resultados interesantes y fructíferos cuando emprendes cualquier acción.
  • Se abierto y accesible – es fácil compartimentar y no dejar que su entorno y los encuentros inesperados den forma a tu experiencia.
  • Conoce a tus usuarios – cuando sea posible, construir relaciones (personales y profesionales) puede preparar el escenario para nuevas colaboraciones.
  • Mostrar interés en su trabajo – ya sea su investigación o su enseñanza, mostrar interés construye conexiones y abre puertas.
  • Se flexible e inicia nuevas formas de colaboración – no te limites a las cosas que has hecho en el pasado o a las que encajan en un modelo preexistente de trabajo de enlace.
  • Aprovecha tus experiencias y éxitos – busca formas de capitalizar lo que has hecho, compartiendo tus historias, presentándolas en conferencias, colaborando con otros miembros del profesorado de forma similar, etc.
  • Rastrea y refleja tus experiencias – observa los hilos conductores, regístralos, destaca la importancia de esas conexiones y piensa en formas de compartir su historia.