El año en que Cajal inventó una vacuna y no se enteró nadie porque lo anunció en español

 

xiljr5vz7bdozpudvgoxzlbzvi

 

Manuel Asende. El año en que Cajal inventó una vacuna y no se enteró nadie porque lo anunció en español. El País, 26 de mayo de 2020

Ver completo

Hoy es más imaginable que hace tres meses, pero sigue siendo difícil concebir cómo era el mundo sin vacunas. A comienzos de 1885 solo existía una: la de la viruela, elaborada a partir de virus que se cultivaban en la piel de las vacas. La esperanza de vida al nacer no llegaba a los 35 años en España. Cuenta Santiago Ramón y Cajal en sus memorias que aquel 1885 una epidemia de cólera estalló en Valencia, donde él era catedrático de anatomía. Los hospitales “rebosaban de coléricos” y “la población, diezmada por el azote, vivía en la zozobra”, rememora Cajal. Los médicos más veteranos recetaban el sabroso, pero inútil, láudano de Sydenham: vino con opio, azafrán, clavo y canela. Los más jóvenes recomendaban hervir el agua antes de beberla, sabedores de que un año antes el científico alemán Robert Koch había anunciado que un microbio era el culpable del cólera, una diarrea letal capaz de matar a una persona en cuestión de horas. Y Cajal, según reivindicó el mismo, inventó una solución a sus 33 años: “la vacuna química”.

Sin embargo, el honor del descubrimiento se lo llevaron los bacteriólogos estadounidenses Daniel Salmon y Theobald Smith, que publicaron conclusiones similares de manera independiente en 1886. El apellido Salmon, además, dio nombre a la salmonela. “La publicación de Cajal fue en castellano y nadie la leyó. Los americanos publicaron en inglés y tuvo difusión”, Cajal se lamentó  “El español es una lengua desconocida de los sabios”.