
Desde la Antigüedad –pero nunca con tanta importancia como hoy– los seres humanos dependemos de la cultura para sobrevivir. En efecto, la cultura significa entender y aprehender nuestro entorno, aumentar el volumen de nuestra información, “acercar el mundo a nuestra mente”, dar sentido y validez a las acciones, poner en duda ideas previas, inquirir lo nuevo. En síntesis, la cultura nos conduce a “ser más”, reinventarnos, agrandar nuestro mundo de comprensión y referencia y, en tal virtud, modificarnos de manera constante. La cultura nos identifica, nos construye como seres valiosos, nos proyecta, nos dignifica
Reascos, Nelson “La cultura, las culturas y la identidad”. En GLOBALIZACIÓN CULTURA IDENTIDAD Quito: Ediciones CCE , 2017