La biblioteca del futuro. Bibliotecas en proceso de cambio

 

32912650028_f5962aea72_b_d

La Biblioteca del Futuro: Bibliotecas en proceso de cambio.
Julio Alonso Arévalo. AAPID 2018 – X Foro de Especialistas en Información y Documentación de Andalucía. Sevilla. 17 y 18 de octubre de 2018

Descargar diapositivas

En los últimos años se están produciendo cambios importantes en función de la forma en que la gente lee, comunica e investiga proporcionando contenido digital y renovando los espacios para apoyar las nuevas necesidades. Los recursos digitales están siendo un catalizador del cambio del nuevo concepto de Biblioteca. Así que a menudo nos preguntamos ¿Cómo serán la bibliotecas en el futuro?

Fundamentalmente estas son algunas de las pautas que marcarán como serán las bibliotecas del futuro:

1. Necesidad de innovar continuamente
2. Necesidad de demostrar el valor de la biblioteca y de los bibliotecarios
3. Importancia de los espacios y fomento de la colaboración
4. Creación de contenidos

De este modo, en la era del conocimiento las bibliotecas de todo tipo están rediseñando sus espacios para adecuarlos a las nuevas necesidades de los ciudadanos y a las nuevas formas de aprendizaje. La biblioteca se está convirtiendo rápidamente en un centro multifacético diseñado para soportar una amplia y variada gama de actividades de de aprendizaje. Por lo tanto podemos afirmar que la biblioteca del futuro va más allá del libro y de la tecnología, ya que se está produciendo un cambio de concepto de qué es una biblioteca. En este contexto la biblioteca ha perdido la exclusiva de ser casi la única proveedora de contenido de su comunidad. Atrás han quedado los días en que las bibliotecas acaparaban el mercado de la información a través de la entrega de valor casi exclusivamente como proveedores de contenido. Hoy empresas privadas de gran potencialidad y visibilidad entran en competencia con algunos de los servicios que tradicionalmente oferta la biblioteca; de esta manera compañías globales como Amazon a través Amazon Unlimited ofrecen a sus clientes un servicio de préstamo de libros digitales a cambio de una tarifa plana mensual que oscila entre los 7 y 9 dólares, servicio que entra en competencia directa con lo que durante siglos han hecho las bibliotecas. Por lo cual la biblioteca de hoy y de mañana se ve avocada a hacer nuevos planteamientos para competir mejor en la era digital. Por lo tanto debe ser proactiva, e involucrar a su comunidad.

Mientras que la biblioteca del pasado fue definida por los servicios transaccionales -préstamo y devolución de libros- hoy en día la dinámica de la biblioteca ha cambiado añadiendo un lado relacional a todos sus procesos. De esta manera, las bibliotecas modernas están pasando de centrarse en los servicios transaccionales a convertirse en servicios relacionales que crean más valor para los usuarios.

Cada vez más bibliotecas están adaptando enfoques de servicios centrados en el usuarios. El diseño de servicios centrados en el usuario (UCD) es un proceso de diseño iterativo en el que los diseñadores se centran en los usuarios y sus necesidades en cada fase del proceso de diseño. El UCD requiere la participación de los usuarios a lo largo de todo el proceso de diseño a través de una variedad de técnicas de investigación y diseño, con el fin de crear productos altamente utilizables y accesibles para ellos. El diseño centrado en el usuario (DCU) surgió hace un par de décadas porque la gente tenía dificultades para utilizar los sistemas. Se basa en el principio de que los usuarios deben participar en el proceso de diseño y desarrollo para que los sistemas sean realmente eficientes, eficaces y satisfactorios.

La biblioteca prototípica en la sociedad del conocimiento tiene dos servicios principales:

(1) Ser un soporte para sus comunidades

(2) Proporcionar espacios físicos de encuentro, de aprendizaje y de trabajo.

De este modo las bibliotecas se convierten en plataformas de base objetivas que crean herramientas y servicios en apoyo para el empoderamiento de los individuos y las comunidades.