Los 5 principios de la comunicación social de la ciencia

science-communication

Spitzer,Suzi. Five principles of holistic science communication. Lonson; LSE London School of Economics, 2018

Ver original

¿Cómo podemos participar eficazmente en la práctica y el arte de la comunicación de la ciencia para aumentar el impacto público de nuestra investigación? Suzi Sptzer nos presenta cinco principios basados en lo que aprendido en el III Coloquio Sackler sobre Comunicación de la Ciencia en la Academia Nacional de Ciencias en Washington, DC en noviembre de 2017.

 

Una comunicación eficaz es fundamental para aumentar la comprensión y el impacto público de la investigación. Suzi Spitzer esboza cinco principios de comunicación científica holística que pueden facilitar el aprendizaje colaborativo entre los científicos y el público:

1. Formar un equipo diverso e interdisciplinario

2. Cuenta una historia,

3. Personaliza el mensaje

4. Comunícate con la gente en vez de sólo con otros investigadores

5. ¡Y recuerda ser humano!

 

1. Formar un equipo diverso e interdisciplinario

Los científicos deben reconocer que, si bien pueden ser expertos en una faceta particular de un problema complejo, es posible que no estén cualificados para actuar como expertos en todos los aspectos del problema. Por lo tanto, los científicos y los comunicadores deberían colaborar para formar equipos científicos interdisciplinarios que aborden de la mejor manera posible cuestiones complejas.

La ciencia es como cualquier otro bien o servicio – debe ser comunicada estratégicamente si queremos que los miembros del público la acepten, la usen o la apoyen en su vida diaria. Por lo tanto, los investigadores necesitan asociarse con creadores y profesionales de contenidos para compartir y “vender” eficazmente los resultados científicos.

La colaboración a menudo mejora la toma de decisiones y los procesos de resolución de problemas. Las personas tienen diversos modelos cognitivos que afectan la manera en que cada uno de nosotros ve el mundo y cómo entendemos o resolvemos los problemas. Una adecuada “diversidad del mundo del pensamiento” puede ayudar a los equipos a crear y comunicar una ciencia más creativa, representativa de una población más amplia y de aplicación más amplia.

2. Contar una historia

Las grandes investigaciones científicas y las grandes historias tienen algo en común: como explicó Frank Sesno en el coloquio, ambas implican “personajes convincentes que superan obstáculos para lograr un resultado digno”. Por lo tanto, la comunicación de la ciencia debe integrar diversos hechos en un mensaje integral, y contar la historia del proceso y los resultados de la investigación de una manera que sea atractiva y relevante para una audiencia.

Hay un movimiento hacia una ciencia que se denomina focalizar la atención en el tamaño de un tweet  “attention-grabbing, tweet-sized science”. Sin emabrgo, ten cuidado de evitar el sensacionalismo y no rehuyas el estudio de temas complejos a favor de abordar “problemas del tamaño de un tweet”.

Para ayudar a la ciencia a contar una historia más completa que incluya más voces y resuene con audiencias más diversas, los científicos deberían estar menos motivados por los números y más dispuestos y ansiosos por incorporar datos cualitativos y conocimiento experiencial en sus investigaciones.

 

3. Personalizar el mensaje

Exprese claramente por qué la gente debe preocuparse por su ciencia. Esto implica pensar en lo que es importante para la audiencia y luego enmarcar su mensaje de una manera que lo haga más accesible.

La identidad y la percepción pública del mensajero importan. Como comunicadores, debemos considerar cómo nuestras propias identidades podrían impactar la forma en que se recibe nuestro mensaje.

Es necesario tener conciencia del “clima de información”, o entorno socio-político en el que su ciencia será recibida. Los comunicadores de ciencia necesitan considerar los modelos mentales de los miembros de su audiencia y pensar en cómo conectarse mejor con audiencias que pueden ser culturalmente diferentes o resistentes a la nueva información.

 

4. Comunicarse con la gente, en lugar de sólo con otros investigadores

Es mutuamente beneficioso para los científicos y el público establecer un diálogo bidireccional. Involucrar al público y escuchar sus aportes ayuda a los científicos a hacer sus investigaciones más valiosas y completas desde el punto de vista social, ayudando al público a tomar decisiones informadas y basadas en la evidencia. Excluir otras voces de lo que debería ser una conversación inclusiva hace que los científicos pierdan el respeto, la relación y el apoyo del público.

Las interacciones cara a cara y las experiencias compartidas son importantes para desarrollar relaciones y crear resultados de aprendizaje. Los comunicadores de ciencia eficaces deben tratar de crear momentos que entusiasmen a la gente a seguir aprendiendo sobre la ciencia y haciendose preguntas, incluso después de que nos hayamos ido.

Los comunicadores de la ciencia necesitan abandonar el modelo de déficit de información. El modelo de déficit postula que el escepticismo o el desuso de la ciencia se debe a la falta de conocimiento del público, y si los científicos se toman el tiempo necesario para educar a las masas y comunicar la información, entonces la toma de decisiones basada en la ciencia y el apoyo público a la ciencia prevalecerán en toda la sociedad. El eslabón perdido no es la comunicación, sino la comunicación efectiva.

 

5. ¡Recuerda ante todo ser humano!

Si queremos que la gente entienda y use nuestra ciencia en sus vidas, debemos ganarnos su confianza. No sólo debemos comunicar nuestra ciencia, sino también comunicar quiénes somos y de dónde venimos para dar contexto a nuestra experiencia y ganar confianza como seres humanos.

Los científicos a menudo se preocupan por mantener la objetividad y eliminar los prejuicios. Si bien estos objetivos son comprensibles en un entorno de laboratorio con respecto al diseño y la ejecución experimental, no son alcanzables, ni siquiera deseables, en un entorno del mundo real con respecto a cuestiones sociales complejas, transdisciplinarias y controvertidas. Los científicos deberían darse cuenta de que no son actores objetivos, y que la ciencia no sólo está sesgada, sino que a menudo es inherente e inevitablemente política. Al comunicar la ciencia, debemos reconocer nuestros propios prejuicios y mantener una comunicación honesta y transparente con nuestra audiencia.

Los científicos deben trabajar con otros miembros de la sociedad para crear una ciencia socialmente aceptada y útil. En primer lugar, la responsabilidad de la ciencia es actuar ante la sociedad y, para cumplir este contrato social, los científicos deben colaborar con expertos en otras disciplinas y establecer un diálogo bidireccional natural con los miembros de la sociedad en general a fin de garantizar que la ciencia satisfaga las necesidades del público.

Este artículo de blog apareció originalmente en el blog Integration and Implementation Insights y está basado en una versión más larga publicada en el sitio web del Centro de Integración y Aplicación de Ciencias Ambientales de la Universidad de Maryland. S

 

Anuncios