Aventuras de un libro vagabundo

 

images

Las aventuras de un libro vagabundo

Paul Desalmand

Editorial: Destino

Año publicación: 2010

ISBN 13: 9788448825942

Argumento:

El héroe de esta novela, un pequeño libro, que nos cuenta sus aventuras, los distintos lectores que tiene oportunidad de conocer: una vida no exenta de riesgos que a la vez es una suerte de repaso de la industria editorial. Un libro elegante, vagabundo, poeta a ratos y un tanto parlanchín que filosofa sobre la vida, el amor, la amistad a través de los lectores que se cruzan en su camino: desde la chica que lee desnuda, al taxista que convierte su taxi en una pequeña biblioteca ambulante, al fanático religioso que a punto está de llevarlo a un comité de incineración.

Fragmento:

Me enteré de que periódicos como Le Figaro o Point de vue, que solían organizar concursos -digamos- «culturales», dejaron de convocados a petición de los bibliotecarios. Los participantes -¡qué mezquina es la condición humana!- arrancaban las páginas de los libros que contenían información de interés, no sólo para ganar tiempo, sino también para evitar que los demás concursantes encontrasen la respuesta. En consecuencia, decenas de miles de libros tuvieron que ser retirados de las bibliotecas. Ocurre lo mismo en las universidades. Cuando un profesor recomienda la lectura de un artículo o de un capítulo, siempre se adelanta algún listillo con un cúter.

De la misma vena y llenos de buenas intenciones, los profesores de francés y de historia mandaron a sus alumnos que ilustraran sus cuadernos. Los Centros de Información y de Documentación, que es el nuevo nombre de las bibliotecas escolares*, sufrieron las consecuencias de esta iniciativa pedagógica. Los estudiantes recortaban con gran esmero las imágenes que les interesaban, con lo que los libros se parecían cada vez más al queso emmental -el gruyer no tiene agujeros.

28112588616_754e29845a_o_d

Uno de los noctámbulos, que tenía por costumbre perorar, evocó una escena de un escritor norteamericano que le había sorprendido e indignado a un tiempo. En una estación, un hombre arrancaba las páginas de un libro a medida que las leía, y las tiraba a una papelera cercana. Esta profanación constituía, según el escritor norteamericano, un símbolo inquietante de la decadencia hacia la que se encaminaba la civilización.

Asimismo, me aconsejaron que añadiera una escena erótica con la muñequita. Y, por qué no, una pelea. O una persecución de coches, en previsión de la película. Pero una escena erótica puede escribirla cualquier hijo de vecino, y yo quiero un libro del que se diga que sólo podría haberlo escrito yo.

He aquí una historia deliciosa, que además transcurre en Bora Bora. La he reconstruido a partir de lo que me contó un amigo del libro en cuestión. Un hombre joven, a la orilla de un río, entregado a ensoñaciones, lánguido y dichoso, vio que la corriente arrastraba un libro abierto, a la deriva. ¿ De dónde procedía ese libro suspendido en el agua como Moisés en su cesta de mimbre? ¿Acaso había sobrevivido a la inundación de una biblioteca? ¿O había sido arrojado al río en el transcurso de una discusión? ¿O tal vez alguien lo había olvidado en la ribera y una súbita crecida de las aguas se lo había llevado? El hombre no se hizo muchas preguntas, sino que se zambulló en el agua, pese al riesgo de ahogarse, ya que apenas sabía nadar, y trajo a tierra firme el libro que iba camino del mar. Por increíble que parezca, se tra¬taba de Sobre el agua, de Maupassant. Me pregunto si el narrador no embelleció un poco la historia…

Conozco docenas de historias así, pero me resisto a contarlas todas, como pretendían mis amigos. Quisiera que el lector se sintiera un poco decepcionado, que terminara un capítulo, y el libro entero, con una pizca de apetito. Mi ideal literario es Pelé, el rey Pelé.

* En Francia se utiliza el término Médiathèques et centres de documentation para las bibliotecas escoalres

La sección PreTextos de Universo Abierto recoge textos, películas y otras manifestaciones en torno a la imagen social del libros, las bibliotecas y los bibliotecarios

Ver más PRETEXTOS

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s