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Este informe proporciona una visión general de los mercados emergentes de libros electrónicos a nivel internacional, se trata de un conjunto de datos de una amplia variedad de las mejores fuentes disponibles en cada país o región, con un análisis minucioso y un resumen de los acontecimientos mundiales de los actores globales y locales, que operan en torno a la tecnología digital del libro, la producción y difusión de contenidos. El informe Global E-book Report 2015, compilado por Ruediger Wischenbart, muestra las diferencias existentes entre los diferentes mercados y las diferencias que hay en este proceso de transformación en torno al comercio y producción del libro electrónico. Mientras que EE.UU. y el Reino Unido han tenido un crecimiento sólido y sostenible a lo largo de los años, con un volumen de ventas en torno al 30%; en los mercados más maduros de libros de países de habla no inglesa, el ritmo de avance ha sido mucho más lento. Es el caso de países como Alemania, Francia, España, Italia, Países Bajos y Suecia, donde la cuota de mercado de los e-books está por debajo de 10%. Con niveles tan bajos de penetración, el informe agrega que el crecimiento está mostrando signos de estancamiento. Ya que en buena parte de Europa continental desde hace varios años el mercado de libros han asistido a una disminución continua de las ventas. En países, con economías globales relativamente robustas, como Alemania o Francia, se produjo un descenso modesto, aunque constante en las ventas de libros. En otros, como España, o Italia y Grecia, la crisis ha impactado frontalmente sobre el comercio del libro con toda su fuerza. En Suecia, el informe también señala que una combinación de factores locales muy específicos provocó la mayor caída de las últimas décadas.
En el caso de las librerías en muchas ocasiones se considera que la crisis se debe en buena parte a la penetración del libro electrónico. Incluso casi ninguna cadena de librerías se ha librado de la crisis, muchas de ellas incluso las más grandes sometiéndose a procesos de re-estructuración, como sucedió con Fnac en Francia, o Thalia en Alemania, llevando incluso a algunas de estas a desaparecer como Chapitre en Francia, o Polaris en los Países Bajos. De momento los editores en gran medida se han salvado, pero el informe encuentra que en toda Europa la presión para consolidarse en el mercado ha crecido de manera significativa en los últimos años, lo que se evidencia de manera muy clara cuando asistemos a un importante número de fusiones y adquisiciones entre editores comerciales. El informe además sugiere que el impacto de la tecnología digital está abriendo aún más la brecha con la concurrencia de empresas globales como Amazon o Apple, lo que está provocando un reajuste en las editoriales tradicionales.
La evolución de las ventas de libros electrónicos en idiomas distintos al Inglés en Europa es muy diversa, tanto en términos de penetración en el mercado, como en diferencias significativas respecto a las expectativas de los diversos interesados y contextos generales del mercado. Por sectores, el el informe pone en evidencia incluso en estos países de habla no inglesa, en algunos géneros como ficción o romance, los e-books pueden estar en cifras más altas – en algunos de hasta el 30 a 40% de las ventas. En algunos países como Alemania, en un principio los libros electrónicos tuvieron una fuerte penetración entre los más lectores y consumidores de libros de ficción, con Amazon como líder del mercado. En otros países como Francia, los editores y los consumidores se resisten en gran medida a la adopción de los libros electrónicos como un nuevo segmento de mercado, siendo un rasgo diferenciador de la cultura francesa. En Escandinavia, la penetración de los libros electrónicos comenzó inicialmente a través de las bibliotecas con plataformas como eLib en Suecia que llevan más de 12 años prestando libros digitales en bibliotecas, aunque recientemente, las plataformas de streaming (lectura en la nube) que ofrecen suscripciones de tarifa plana parecen definir en gran medida cómo los libros electrónicos están definiendo la construcción de un mercado específico en esta región. En mercados más pequeños de Europa Central y del Este, las ediciones digitales de los títulos comerciales se enfrentan a otra serie de barreras específicas de entrada. Esto incluye el alto costo de inversión requerido, lo que hace aún más difícil obtener un punto de equilibrio en un mercado tan pequeño, y por otra parte, los lectores con alto nivel cultural y más posibilidades económicas parecen decantarse hacia los libros electrónicos en idioma extranjero, sobre todo en Inglés, antes o en lugar de hacerse eco de la oferta local.
En otros mercados emergentes como Brasil el mercado del libro electrónico está en sus inicios. En 2013, alrededor del 2,5% de todos los libros del comercio se ofrecían en formato digital, con un crecimiento del 400% con respecto al año anterior, cuando sólo el 0,5% de los títulos comerciales estaban en digital. En 2014, el crecimiento fue mucho más lento, pero Brasil terminó el año con una cifra del 3,5% de sus títulos comerciales que se venden como libros electrónicos. En China, a pesar de no existir estadísticas fiables disponibles de ventas de libros electrónicos, la cuota de mercado para las ediciones digitales de libros se estima que actualmente es de alrededor de un 1%. Sin embargo, esto no debe conducir a una infravaloración de la evolución del mercado digital para diversos segmentos de contenido con una mayor penetración. En el caso de India las ventas de libros electrónicos siguen siendo menos del 1% de las ventas totales, aunque algunos informes dicen que ha aumentado entre el 2 y 5% en el último año, aunque es imposible verificar estas cifras; pues en la India, el mercado de ediciones de bajo costo aún no compite con el libro electrónico, ya que en este caso el precio es un factor diferenciador importante Pero los editores están experimentando, y aún no existe ninguna norma de fijación de precios en el país. Según una encuesta de 2013, el 70% de los lectores rusos han leido en alguna ocasión libros electrónicos, y la competencia del formato impreso y digital parece evidente, pues un 65% de los encuestados consideraba que la razón principal de la disminución en la circulación de los libros impresos es la entrada del libro electrónico, seguido de un 28% que consideraba que ahora pasa menos tiempo leyendo, y el 27% que ponía como argumento el precio de los libros en papel. Sin embargo el 92% admite que consiguen los libros electrónicos a través de Internet “de forma gratuita”, el informe también pone de relieve el impacto de la piratería endémica en el mercado ruso.
Por último el informe considera que la transformación es mucho más profunda, ya que aún el pequeño porcentaje de ingresos por la venta de libros electrónicos es bajo respecto a las inversiones realizadas, y que además otros factores como el crecimiento de la autopublicación,la movilidad, la proliferación de agentes tanto globales como locales, la piratería, las acciones de los gobiernos, y la evolución de los nuevos modelos (como suscripciones) marcarán a medio y largo plazo la dinámica de este mercado.