
Survey of Ebook Usage in U.S. Public Libraries [e-Book] , LJ/School Library Journal, 2015.
Por sexto año consecutivo acaba de publicarse la encuesta anual sobre el uso de libros electrónicos en bibliotecas públicas estadounidense que lleva a cabo Library Journal / School Library Journal. La encuesta de este año pone de manifiesto algunas tendencias en torno a la adopción, el uso y la acogida de los libros electrónicos entre los usuarios de las bibliotecas públicas en Estados Unidos. La encuesta de este año, a la que respondieron 317 bibliotecas, destaca fundamentalmente por la perdida de parte del entusiasmo inicial que generaron los libros electrónicos durante los primeros años, lo que pone de relieve, que el libro electrónico está siendo asimilado como un hecho natural en la biblioteca, convirtiéndose en un tema menos novedoso y más cotidiano. En la actualidad el 94 % de las bibliotecas ofrecen libros electrónicos a los usuarios, curiosamente un punto porcentual menos que el año pasado.

El tamaño de las colecciones de libros electrónicos en las biblioteca públicas continúa creciendo. En 2015, el número medio de libros electrónicos que las bibliotecas ofrecen superan los 14.000 títulos, casi el doble de los que tenían hace apenas dos años. A modo de comparación, la media del número de volúmenes impresos que ofrecen las bibliotecas públicas es de 120.000 libros, por lo tanto los libros electrónicos comprenden el 11% del total de las colecciones.

Los encuestados informaron que la media de libros electrónicos prestados en bibliotecas fue de 12.400 en el año fiscal 2014, una cifra algo más baja que la del año anterior. El pasado año vimos que la circulación empezaba a reducirse, aunque habrá que esperar a la encuesta del próximo año para tener una idea más clara de si la caída de este año es una anomalía o una tendencia. En comparación, la media de circulación del libro impreso en el último año fiscal fue de 243.000 prestamos.
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En cuanto a como consideran que será la demanda de libros electrónicos en los próximos años, el 52% de los encuestados dijo que se incrementará, y un 28 % que el incremento de la demandada será drástico. Las cifras son muy similares para los libros infantiles y juveniles.

¿Cuál será la demanda de ebooks los próximos años?
Respecto al tipo de lectura, casi el 90% de los usuarios prefieren descargar el libro a su dispositivo en lugar de leerlo en línea (streaming o en la nube)

Download vs. Online Reading
Más de la mitad de las bibliotecas que respondieron (55%) compraron copias adicionales de libros electrónicos en el 2015, por encima del 48% que lo hicieron el año pasado.
A diferencia de los libros impresos, que los usuarios tienen que volver físicamente a la biblioteca para devolverlo, los libros electrónicos permite la ”autodevolución” a través de una copia cronodegradable gestionada por DRM. Dependiendo de la plataforma, los usuarios pueden devolver un libro electrónico antes de la fecha de vencimiento. Esta opción es muy útil, ya que hace que el título pueda estar a disposición de otro prestatario antes de la fecha de vencimiento. Alrededor de tres cuartas partes, o el 73% de las bibliotecas tienen implementada esta característica y un cuarto (24%) dijeron que no todas las plataformas lo permiten.

En cuanto a si las bibliotecas “facilitan el descubrimiento” de sus colecciones de libros electrónicos el 62% dijo que si, que conocen la existencia de los mismos a través de los materiales proporcionados por la biblioteca. Mientras que un 44 % dijo que lo hace a través de las listas de ventas de libros electrónicos, y un 40% dijo que a través de los medios de comunicación social y artículos de opinión.
De acuerdo con la encuesta, nadie espera que los libros electrónicos sustituyan completamente a los libros impresos. Todo tipo de formato tienen su público, y se requieren que las bibliotecas tengan en mente esta cuestión para ser equitativas con todos los usuarios. Un pequeño grupo de bibliotecas aún no ha integrado el libro electrónico en sus colecciones debido fundamentalmente a la falta de financiación y a la baja demanda, esta cifra ronda entre el 1- 2% de todas las bibliotecas públicas. Y aunque la tasa de crecimiento de circulación de libros electrónicos puede haber disminuido levemente, se espera que la demanda aumente en torno a un 14 por ciento durante el próximo año fiscal.
Los puntos de vista de bibliotecarios y editores en torno a la oferta y servicios que proporcionan los distribuidores a través de sus plataformas de comercialización de libros electrónicos en bibliotecas parecen estar más próximos. En las pasadas ediciones se recogían manifestaciones de bibliotecarios que se quejaban de la mala selección, y el mal servicio por parte de los editores, seis años después, el estado de ánimo se ha distendido considerablemente, aunque los problemas siguen planteándose hoy en día, se percibe un tono mucho menos polémico y más relajado.
Con una perspectiva imparcial y basada en datos, la encuesta también permite analizar con más detalle la desaceleración de la demanda de libros electrónicos en el mercado editorial norteamericano. Y las conclusiones tienden a confirmar la interpretación que hacen los titulares de los medios que hablan de una caída de las ventas de libros electrónicos en el grupo de los Cinco Grandes de la edición (Big Five). Aunque sin embargo, el estudio tienen en cuenta que la metodología de seguimiento de las ventas del libro tradicional basado en la asignación de números ISBN, no capta el auge de los libros electrónicos independientes y autopublicados. La mayoría de las bibliotecas (80%) aún no ofrecen libros electrónicos de autopublicación, siendo esta la principal dificultad de no saber lo que está disponible y lo que es de suficiente calidad. Hay pocas listas de libros y listas de nuevos lanzamientos en este ámbito. Por lo que las comunidades de autores de autopublicación deben ponerse al día para establecer mecanismos que permitan dar a conocer la oferta de sus libros a las bibliotecas. OverDrive sigue siendo el proveedor dominante para las bibliotecas, con un 90 por ciento de las bibliotecas que usan esta plataforma, así que quizás esta sería un buen punto de partida para estos autores. Recientemente una asociación de autores y editores independientes han creado un directorio con esta finalidad ALLi Partner Service Directory 2015 o la iniciativa SELF-e de Library Journal.