Library Journal( 2012). [e-Book] Survey of Ebook Usage in U.S. Public Libraries, Library Journal, 2012
Las bibliotecas públicas, más que cualquiera de los otros tipos de bibliotecas están en la primera línea de batalla encaminada a resolver de la guerra entre editores, vendedores de libros electrónicos y bibliotecas. Precios desorbitados, restricciones de acceso, DRMs, y multiplicidad de formatos presentan desafíos muy reales para las bibliotecas públicas. Al mismo tiempo, la demanda de libros electrónicos está creciendo, a la vez que las bibliotecas afronta un momento de dificultades económicas en estos tiempos de crisis financiera enfrentándose con aplomo esta situación. La encuesta destaca el aumento de la frustración de las bibliotecas que están tratando de proporcionar contenidos a sus usuarios, y las dificultades que les plantean los editores. La relación entre los editores de libros y bibliotecas se han agudizado con los libros electrónicos; paranoia, piratería y la inestabilidad de un modelo de negocio viable a largo plazo ha puesto en peligro las relaciones generalmente amistosas con los editores de libros, que están interfiriendo en la capacidad de las bibliotecas para servir a sus usuarios.
Nueve de cada diez bibliotecas públicas ofrecen libros electrónicos a sus usuarios, y el 35% de los que no están en el proceso de hacerlo. La principal razón para no ofrecer libros electrónicos no es una sorpresa: “no hay dinero para libros electrónicos.” Dos tercios de las bibliotecas forman parte de un programa de licencia consorciada para sus colecciones de libros electrónicos. Cada biblioteca cuenta con un promedio de 10.000 ebooks disponibles para los usuarios, ya sea de forma independiente o puesto a disposición a través de un consorcio.
La circulación de libros electrónicos en las bibliotecas públicas se duplicó de 2009 a 2010 y se cuadruplicó de 2010 a 2011. Tres cuartas partes de los encuestados comentaron que han tenido “aumentos importantes” en la demanda durante el último año, es el resultado de más clientes que adquieren y disponen de dispositivos de lectura electrónica y de una mayor oferta de títulos en bibliotecas. Su expectativa es que la circulación se incrementará otro 67% este año.
Alrededor de tres cuartas partes de las colecciones de libros electrónicos de la biblioteca pública se compone de títulos para adultos (74%) en comparación con los títulos de los niños / YA (26%). Aún así en 2012 se observó un aumento en todas las categorías de ebooks prestados, los libros para niños y adolescentes se destacaron en particular, y las bibliotecas informaron de que estos grupos demográficos comienzan a acceder a libros electrónicos con mayor frecuencia que otros grupos.
El grupo de edad más activo de los que acceden al préstamo de libros electrónicos biblioteca es el rango de 35 a 44 años, seguido de cerca por los que tienen entre 45 a 54 años. Sin embargo, el grupo de edad que registraron el mayor aumento en el uso en el último año fueron los adolescentes.
En las bibliotecas públicas, el formato ePub sigue siendo el formato de libro electrónico preferido, aunque ha caído ligeramente desde el año pasado. El 12% de los encuestados en 2012 prefirió específicamente el “formato Kindle.” También “optimizado para dispositivos móviles”, que incluye las tabletas como el iPad. ePub es el formato por defecto para iBooks de Apple, pero pero el IPad tienen aplicaciones que permiten a los usuarios leer libros electrónicos Kindle y Nook en iPads.
La gran mayoría de los contenidos de libros electrónicos en las bibliotecas públicas se descarga a dispositivos móviles (89%) al contrario de lo que encontramos en las bibliotecas académicas y escolares donde se lee en línea.
Sólo un tercio de las bibliotecas prestan dispositivos. La mayoría de las bibliotecas que presta ereaders tiene el Kindle de Amazon. En segúndo lugar el Nook de B&N.
La cantidad de dinero que piensa gastar las bibliotecas en libros electrónicos este año es de un 9% más que en 2011 (9.500 dólares en 2011 frente a 10.400 en 2012). El gasto total en libros de las bibliotecas públicas de Estados Unidos en libros electrónicos es de 79 millones de dólares en el año en curso. Un reto para las bibliotecas se encuentra en la ampliación de las colecciones de libros electrónicos mientras se mantiene la inversión en textos impresiós. Un número cada vez mayor de bibliotecas están reasignando fondos de títulos impresos (y en otras partes de sus presupuestos materiales) para pagar los libros electrónicos.
Para la mayoría de las bibliotecas públicas la compra con acceso perpetuo sigue siendo el modelo ideal de compra, aunque la suscripción a colecciones está aumentando (no es que los bibliotecarios están especialmente contentos con esta opción). También las licencias por uso, este patrón de adquisición se ha duplicado hasta una quinta parte de las bibliotecas públicas, y se está convirtiendo en un modelo de compras preferido ya que permite a las bibliotecas pagar sólo por los títulos cuando los utilizan los usuarios. Las bibliotecas universitarias en particular, han encontrado que esto es una muy rentable opción.
OverDrive, Gale Virtual Reference Library, y Project Gutenberg son los tres principales proveedores de libros electrónicos utilizados por las bibliotecas públicas, con OverDrive en un en un 92% de los casos.
OverDrive es el proveedor de libros electrónicos preferido por el 58% de las bibliotecas públicas.
Los atributos de las plataformas que las bibliotecas consideran de importancia son una mezcla de fijación de precios, selección y soporte para dispositivos. destacando que tengan un precio adecuado elegido por un 99% de los casos. En segundo lugar una amplia selección de títulos, seguido de opciones de formato para múltiples dispositivos y un interfaz fácil de usar.Un nuevo atributo añadido a la encuesta de 2012 es que tengan un modelo de acceso basado en la nube seleccionado por el 51% de los encuestados.
Según la encuesta de este año los precios y la selección de libros electrónicos se han convertido en dos de los mayores problemas para las bibliotecas públicas. Temas de sensibilización y técnicos se están resolviendo. Usuarios de la biblioteca cada vez sabe cómo usar sus dispositivos de lectura electrónica y obtener contenidos para ellos, pero los editores y los vendedores están imponiendo barreras infranqueables para uso por parte del cliente. La idea de que algunos títulos no estén disponibles para libros electrónicos en las bibliotecas es considerada absurda entre los bibliotecarios y los usuarios.
Conclusiones.
Según la encuesta de este año los precios y la selección de libros electrónicos se han convertido en dos de los mayores problemas para las bibliotecas públicas. Temas de sensibilización y técnicos se están resolviendo. Usuarios de la biblioteca cada vez sabe cómo usar sus dispositivos de lectura electrónica y obtener contenidos para ellos, pero los editores y los vendedores están imponiendo barreras infranqueables para uso por parte del cliente. La idea de que algunos títulos no estén disponibles para libros electrónicos en las bibliotecas es considerada absurda entre los bibliotecarios y los usuarios.
La existencia de ebooks en bibliotecas estadounidense ya es habitual, pero es una normalidad frágil debido a las barreras que imponen los editores ante el gran empuje de las cifras de préstamos (72 millones en 2011).
Los libros electrónicos son un área de crecimiento robusto de las bibliotecas (y, nos atrevemos a decir, que entre los editores). La lectura de libros en sí ha sido durante mucho tiempo un pasatiempo perturbado, por la televisión, Internet, los videojuegos y los medios sociales. Con el cierre de librerías, hay menos espacios comerciales para que los lectores puedan descubrir nuevos los libros y autores, siendo las bibliotecas públicas zonas de descubrimiento de novedades que favorecen los intereses comerciales de los editores.