Bibliotecas en proceso de cambio. La Biblioteca del Futuro

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Presentación en SLIDESHARE

Presentación en PREZI

Alonso Arévalo, Julio (2016). “La biblioteca en proceso de cambio”. BiD: textos universitaris de biblioteconomia i documentació, núm. 36 (juny) . <http://bid.ub.edu/es/36/arevalo.htm&gt;. DOI: http://dx.doi.org/10.1344/BiD2016.36.12 [Consulta: 20-06-2016].

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Históricamente la biblioteca como institución es uno de los organismos que más y mejor ha contribuido al éxito de cualquier democracia. Las bibliotecas proporcionan acceso a las habilidades y conocimientos necesarios para cumplir con los roles de ser ciudadanos activos, además de funcionar como instituciones esenciales para la igualdad de los ciudadanos; siendo el garante más equitativo de acceso a la información y el conocimiento. Por el conocimiento que ofrecen y la ayuda que proporcionan hace que los  bibliotecarios sean el alma de una sociedad inclusiva, informada y comprometida con sus ciudadanos.

En la era de Google y Amazon, los diferentes medios permiten acceder a la información con mayor facilidad y rapidez que nunca, como consecuencia de  ello, cada vez que se discute el tema de cómo se invierten los recursos se plantea la cuestión de cuál es el papel de la biblioteca y del bibliotecario en la era digital. La biblioteca ha perdido la exclusiva de ser casi el único proveedor de contenido.

 

Creo que el papel de la biblioteca que hasta ahora había sido fundamental, que era el de la construcción de colecciones debe orientarse hacia la construcción de capital humano, de relaciones y redes de conocimiento en la comunidad. En este nuevo entorno, las personas son el centro de la misión de la biblioteca para inspirar y cultivar el aprendizaje, avanzar en el conocimiento, y fomentar y fortalecer las comunidades.

Amy K. GARMER

 

Lo que está llevando hacia un cambio en cuanto a las responsabilidades y competencias profesionales; los bibliotecarios en esta era digital proporcionan acceso, orientación y formación a los materiales físicos y electrónicos en línea sin dejar de atender las tareas fundamentales que han contribuido a la esencia a la profesión durante siglos. El 52% de los estadounidenses dicen que la gente no necesita bibliotecas públicas tanto como antes, ya que pueden encontrar información por su cuenta en internet. Es por eso que las bibliotecas tienen que adaptarse. La gente las quiere, pero quieren que sean mejores.

 

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“Las bibliotecas están en riesgo porque hemos olvidado lo importantes que son”

J. Palfrey

La globalización también conlleva lo que se ha denominado ”brecha digital” que tiene consecuencias sociales que se traducen en un aumento de la desigualdad y la fragilidad social. En este contexto las bibliotecas representan una estrategia sumamente importante de cara a la mitigación de esos riesgos. Los ciudadanos creen que las bibliotecas son instituciones importantes de la comunidad y profesan su interés por aquellas que ofrecen una gama de nuevas posibilidades y servicios.  Equidad social e igualdad de oportunidades.

La incorporación de recursos digitales conlleva una transformación de los espacios, de las tareas y capacidades del bibliotecario y del mismo concepto de biblioteca. Esta sirviendo de catalizador del cambio de concepto de la biblioteca. Estas actividades son especialmente importantes para los formatos menos conocidos, como los libros electrónicos. Ya que a pesar de que el 95% de las bibliotecas públicas estadounidenses disponen de libros electrónicos -según los informes de library journal-. Sin embargo tal como confirma el reciente estudio de Pew Research Center ”libraries at the crossroads una buena parte de los ciudadanos de ese país (62%) desconocen que su biblioteca presta libros electrónicos. Solo el 38% conoce este servicio, y de ese porcentaje sólo lo ha usado el 16%, lo que supone que nada más el 6% de los ciudadanos de estados unidos han llevado un libro electrónico en préstamo de su biblioteca.

En este contexto existe una necesidad de intervención de la biblioteca en la formación de los usuarios tanto en el uso de tecnologías de la información de carácter general como de dispositivos y aplicaciones de lectura con carácter particular, ilustrando al usuario sobre las posibilidades recreativas y educativas de la misma para que se produzca el máximo aprovechamiento de todas las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías.

El libro electrónico está aportando nuevas cualidades y calidades al libro. Entre ellas esta el hecho de que cualquiera de las palabras que aparecen en un libro electrónico puede implicar su propia definición en el diccionario que lleva incorporado el dispositivo o en un recursos externo como la Wikipedia simplemente seleccionándola. Si un pasaje de un libro electrónico nos parece convincente, bello o profundo podemos compartirlo o discutirlo con cientos de personas a los que ese mismo párrafo les ha llamado la atención, o simplemente compartirlo con nuestros amigos de redes sociales. Esto supone un salto cualitativo respecto a la lectura impresa en el que lo importante para beneficiarse de todas estas posibilidades y aquellas que están por venir es proporcionar una estrategia de aprendizaje de la lectura digital por parte de quienes estamos interesados en el fenómenos de la lectura.

Por ello es fundamental la tarea alfabetizadora, mediante la organización de actividades demostrativas del uso de dispositivos, aplicaciones y eficiencia en la búsqueda de información. El trinomio, formación-dinamización-servicios se articula como el eje en torno al cual pivota la acción de la biblioteca para un uso óptimo de sus colecciones y un aprovechamiento gratificante y comprometido por parte de sus usuarios.

En muchos casos, los bibliotecarios se han convertido en maestros en la formación sobre el uso de los servicios digitales y muchas bibliotecas se han transformado en centros de capacitación tecnológica que ofrecen formación gratuita o a bajo coste a través de una amplia variedad de medios. Los bibliotecarios de hoy son más que administradores de libros, vídeos y archivos digitales, sino que también son miembros clave de la comunidad y de sus relaciones públicas.

Antes de la llegada de internet las bibliotecas no tenían más remedio que ocuparse de las necesidades locales e inmediatas. Con la llegada de la era digital el mundo de la información ha cambiado  radicalmente asumiendo la obligación de tener que ocuparse de nuevas cuestiones más allá de la esfera de los objetos físicos, lo que conlleva un cambio de perspectiva que afecta a los objetivos principales que debe cumplir la biblioteca.

De este modo se ha creado una brecha cada vez mayor entre los que creen que el objetivo fundamental de la biblioteca es apoyar y promover los objetivos de la institución de acogida y los que creen que el papel más importante de la biblioteca es el de ser un agente colaborativo del progreso y apoyo a la comunidad.Aunque estas dos áreas de la actividad no son mutuamente excluyentes.

Cualquier biblioteca en la era digital debe enfrentarse a un dilema: cómo mantenerse relevante en el nuevo contexto. Podemos afirmar sin miedo a confundirnos que la comunidad está en el corazón de los planes de la nueva biblioteca.

El diseño tradicional de la biblioteca consistente en espacios con los libros dispuestos en nichos y estanterías abiertas, anima a la navegación aleatoria en busca de un libro, dando la ocasión de poder encontrar otros que en principio no buscábamos; y lo más importante se trata de un espacio igualitario y abierto a todos. Sin embargo, este canon de lo que ha sido una biblioteca durante siglos ha comenzado a ponerse en tela de juicio con la llegada de los recursos digitales, de este modo las bibliotecas en el siglo XXI están asumiendo este cambio mediante la redefinición de su misión y espacio orientándose principalmente a proporcionar acceso a las tecnologías de la información. En esta nueva situación los bibliotecarios han comenzado a identificar una razón fundamental para la supervivencia institucional en los beneficios públicos que proporcionan sus organizaciones a las comunidades que sirven, fundamentalmente teniendo en cuenta el principio de un “tercer lugar” centrado en el aprendizaje.

Las bibliotecas como lugar son importantes porque permiten establecer conexiones personales que ayudan a definir las necesidades e intereses de la comunidad. Centro cívico que fortalecen la identidad de comunidad en formas que producen un importante retorno de la inversión. Proporcionan un lugar seguro y confiable para los servicios comunitarios tales como centros de salud, centros de respuesta a emergencias, incubadoras de pequeñas empresas, centros de desarrollo de trabajo y centros de recursos para inmigrantes.

La antropóloga Nancy Fried Foster, se pregunta cómo sería diseñar bibliotecas  no basadas en los precedentes, sino en todo lo que se puede aprender en este momento acerca de las prácticas de trabajo de las personas que ya las utilizan. “Los edificios tradicionalmente se destinaban en primer lugar a los libros, y en segundo lugar a la gente, y eso está cambiando, es decir la gente primero y los libros después; además con la llegada de la digitalización los espacios destinados a los libros cada vez son menos importantes.” Por ello las bibliotecas del presente se transforman en espacios proyectivos como centros comunitarios dinámicos, con cafés y cómodos asientos, incubadoras de pequeñas empresas, espacios de colaboración, impresoras 3-D, talleres de escritura, jardinería y tiendas online para vender los libros de autores locales.

 

“La transformación física que están experimentando las bibliotecas con nuevos conceptos como el de  pacemakin es la SEGUNDA REVOLUCIÓN DE GUTENBERG, a través de la creación y el fomento de comunidades vitales para ser lugares únicos para sus residentes”

Mindy Reed bibliotecaria de Austin (Texas)

 

La biblioteca como espacio físico cada vez será menos un lugar para que los ciudadanos lleven libros en préstamo y más un lugar donde los ciudadanos participan en construir sus identidades personales y ciudadanas. La biblioteca del siglo xxi  representa el alejamiento del eje que hasta ahora había sido fundamental que era el de la construcción de colecciones para orientarse hacia la construcción de capital humano (Garmer) la biblioteca de hoy y del futuro se define más por lo que proporcionan los bibliotecarios a los usuarios que por lo que contiene. Un aspecto vital de esta flexibilidad es la creación de espacios que pueden adaptarse a los cambiantes modelos operativos de las bibliotecas. Este cambio en el papel impactará en el espacio físico de la biblioteca, en las formas en como las personas interactúan y en los tipos de servicios que allí se prestan. Hoy en día las bibliotecas se están transformando en espacios versátiles, espacios polivalentes, que además de ofrecer todavía a la gente la oportunidad de acceder a una gran cantidad de materiales físicos de lectura, también proporcionan acceso a internet, a dispositivos digitales, apoyo a las personas en la búsqueda de trabajo y aplicaciones móviles para facilitar el acceso a los recursos en línea; además de ofrecer oportunidades de aprendizaje en contextos informales, tales como espacios para reuniones y encuentros para el público en general, para grupos comunitarios y otras organizaciones locales.

Frecuentemente cuando estos programas tienen éxito son replicados por otras bibliotecas Mindy Reed bibliotecaria de Austin (Texas) han llegado a denominar la transformación que están experimentando las bibliotecas como “la segunda revolución de Gutenberg” al placemaking, o la creación y el fomento de comunidades vitales y para ser lugares únicos para sus residentes.  La clave es muy simple: centrarse en lo que los medios digitales e internet hacen posible, no en lo que deshacen. Esta perspectiva permite a los partidarios de la biblioteca encontrar y explotar las formas en que lo digital y lo analógico se unen, en el que ambos formatos se refuerzan mutuamente para ser complementarios y no antagónicos. Internet y los medios digitales están permitiendo nuevos tipos de servicio.

Las bibliotecas públicas siempre han contribuido al desarrollo económico local a través de los servicios tradicionales, tales como el acceso a oportunidades de educación y de formación, búsqueda de patentes, talleres de redacción de currículum y búsqueda de empleo en equipos públicos. Sin embargo, con un renovado énfasis en las alianzas y experiencias, ofrecen oportunidades para la expansión de los servicios orientados al desarrollo económico para empoderar a los individuos y a la comunidad.

 

“Si la biblioteca presta libros ¿por qué no también puede prestar herramientas, juguetes o equipos? De este modo las bibliotecas desempeñan a menudo un papel de facilitadoras proporcionando lo que las comunidades necesitan en el momento en que se percibe en el horizonte un cambio en lo que la gente desea que sea su biblioteca”

Corinne Hill  de Chattanooga Public Library. Bibliotecaria del año 2014 por Library Journal

 

Si las bibliotecas prestan libros ¿por qué no también puede prestar herramientas, juguetes o equipos?. Por ello muchas bibliotecas se están convirtiendo en espacios ricos con herramientas basados en la economía compartida.

  • Economia compartida o economia social o de colaboracion
  • Inspiran y facilitan el aprendizaje, el descubrimiento, la creación y la experimentación.
  • Gente y la tecnología se encuentran en la biblioteca. Contienen grandes y costosos equipos que difícilmente podrían ser comprados por una persona a título individual. Entre estos tipos de maquinaria encontraríamos máquinas para hacer cortes con láser y por chorro de agua, espacios para soldar, para trabajar con plásticos o madera, impresoras 3d, software especializado y programas de diseño en 2d y 3d
  • Se trata de espacios amplios donde la gente se sienta cómoda y se propicien las relaciones. Para estimular la socialización y colaboración entre los participantes.

 

“Me gustaría sugerir un nuevo papel para las bibliotecas públicas. Creo que dentro de 100 años, vamos a considerar este papel tan necesario, tan indispensable para la misión y el funcionamiento de la biblioteca pública moderna, como las secciones infantiles lo son ahora. Es hora de que la biblioteca intensifique su papel como cuidadora de creación de contenidos … Una vez que una biblioteca invierte en la infraestructura para gestionar libros electrónicos directamente de los editores posee la infraestructura que le permite ser un editor”.
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Jamie LaRue Douglas Country Library

 

pero además de ser un espacio físico, la biblioteca en la era digital es un espacio virtual accesible desde cualquier lugar 24 horas diarias los 7 días de la semana (24/7). en este espacio virtual la biblioteca organiza y promueve sitios web, grupos de discusión en línea, clases, clubes de libros y puntos de acceso wi-fi de la biblioteca, como ejemplos de la creciente presencia de la comunidad de la biblioteca virtual siempre abierta. pero no como un espacio aparte e independiente de la biblioteca física, ambos espacios deben integrarse e interactuar. para Amy Gamer las bibliotecas se convierten en plataformas de bases en la que los individuos y las comunidades crean servicios, datos y herramientas que beneficien a la comunidad. la biblioteca como plataforma asume las necesidades y objetivos de su comunidad de aprendizaje, para ello apoyan al emprendedor: ayudan a aprovechar las oportunidades dondequiera que existan con la participación de otros en el proceso.

“La biblioteca como plataforma hace de la biblioteca una empresa participativa, que promueve el desarrollo de la comunidad y de la sociedad mediante la identificación y corrección de deficiencias en los servicios que oferta a su comunidad, Una característica distintiva de la biblioteca como plataforma es que es una entidad objetiva que opera en torno a los intereses de sus usuarios. En contraste con las plataformas comerciales que desdibujan la línea entre el usuario y los intereses comerciales. Así la biblioteca como plataforma crea diálogo comunitario que abre paso a nuevos conocimientos y crea conocimiento social.”

GARMER, A. K. The role of the 21st-century library in the digital era is built on its three key assets: people, place and platform.

 

En una economía basada en el conocimiento es lógico pensar que los profesionales de la información proporcionan un valor significativo a través de los servicios que planifican, impulsan y suministran. El papel del profesional se transforma en un mediador y dinamizador comunitario. Para ello las bibliotecas y los bibliotecarios deben ser ágiles, creativos, centrarse en el usuario y sus necesidades, y sobre todo implicarse en el aprendizaje.

Y aunque desconozcamos como será la biblioteca del futuro, será importantes para el bibliotecario estar ahí atento, dispuesto a escuchar para saber lo que nuestras comunidades esperan de nosotros. Fundamentalmente los profesionales de las bibliotecas tenemos que ser vistos como asesores de confianza, pero la confianza crece sólo cuando construimos relaciones con nuestros usuarios. Y esta confianza se genera con el aprendizaje, transmitiendo los valores esenciales de nuestra profesión que está bien pertrechada de lo que se llaman competencias transversales necesarias para disfrutar plenamente de las posibilidades de la sociedad de la información. Y como las funciones de la biblioteca cambian y se expanden, el personal de la biblioteca se ve avocado a extender y ampliar sus capacidades para satisfacer las nuevas necesidades. Por ello tiene que operar en múltiples funciones, como formadores, mentores, facilitadores y docentes. Todo esto requiere de la especialización del profesional como el recurso más importante que posee la biblioteca. El bibliotecario se convierte en un “filtro colaborativo” para su comunidad, un curador de contenidos que conoce los intereses y necesidades del público.

El papel del profesional se transforma en un mediador y dinamizador comunitario. Para ello las bibliotecas y los bibliotecarios deben ser ágiles, creativos, centrarse en el usuario y sus necesidades, y sobre todo implicarse en el aprendizaje.

Por ello el personal de biblioteca se anticipa a las necesidades individuales y de la comunidad

  • Conecta a la gente a los recursos disponibles, tanto a nivel local como global.
  • Construye relaciones
  • Proporcionan recursos y conocimientos técnicos,
  • Ofrece aprendizaje individualizado y experiencias sociales
  • Mecanismos de sostenibilidad

Las bibliotecas públicas siempre han contribuido al desarrollo económico local a través de los servicios tradicionales, tales como el acceso a oportunidades de educación y de formación, búsqueda de patentes, talleres de redacción de currículum y búsqueda de empleo en equipos públicos. Sin embargo, con un renovado énfasis en las alianzas y experiencias, ofrecen oportunidades para la expansión de los servicios orientados al desarrollo económico.

 

Ecologia de la informacion (conclusiones)

  • La biblioteca ha de repensarse en función de toda una serie de parámetros nuevos, inherentes al mundo digital, en el que los usuarios cada vez están más inmersos.
  • Aprovechar las oportunidades de la vida para ellos y sus familias.
  • Participar plenamente en un sistema de autogobierno, de ponerse de pie y ser escuchados.
  • Fortalecer el capital humano

 

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2 pensamientos en “Bibliotecas en proceso de cambio. La Biblioteca del Futuro

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