
OECD/European Union. Empowering Learners for the Age of AI: An AI Literacy Framework for Primary and Secondary Education. París: OECD Publishing, 2026. https://doi.org/10.1787/65cd27d4-en
El marco global denominado AI Literacy Framework for Primary and Secondary Education (abreviado como AILit Framework) representa una iniciativa internacional conjunta impulsada por la Comisión Europea y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Esta guía, de carácter no vinculante, tiene el propósito de unificar criterios y establecer un lenguaje común de competencias digitales orientadas a sistemas de educación primaria y secundaria a nivel mundial. Su diseño metodológico se encuentra alineado de forma explícita con las directrices estratégicas de otros organismos de envergadura global, tales como la UNESCO, UNICEF y el Banco Mundial. Al mismo tiempo, el documento complementa iniciativas regionales europeas clave, entre las que destacan el Plan de Acción de Educación Digital 2021-2027, el Marco Europeo de Competencias Digitales (DigComp 3.0) y las normativas éticas y de seguridad consagradas en la Ley de Inteligencia Artificial de la Unión Europea del año 2024. La necesidad urgente de implementar este marco se fundamenta en estadísticas empíricas recientes, las cuales revelan que el uso de herramientas de Inteligencia Artificial generativa por parte de jóvenes de entre 16 y 24 años duplica la tasa registrada en la población general. Ante este escenario, la alfabetización en IA se vuelve una prioridad inaplazable para mitigar riesgos sustanciales que afectan directamente el desarrollo cognitivo de los menores, tales como la desinformación, los sesgos de género institucionalizados, la pérdida de pensamiento crítico y la preocupante dependencia emocional o psicológica hacia «compañeros virtuales» basados en IA, los cuales carecen de cualquier tipo de conciencia, comprensión o empatía humana real.
En términos organizativos, el marco desglosa la alfabetización en IA no como el mero aprendizaje técnico del uso de un software o herramienta en particular, sino como una amalgama articulada de conocimientos teóricos, habilidades prácticas y actitudes críticas esenciales para el bienestar y la autonomía del estudiante. El núcleo conceptual del documento se estructura a través de cuatro grandes dominios que plantean una ruta pedagógica secuencial para el aprendizaje en las aulas de clase. El primer dominio, denominado «Engage with AI» (Involucrarse con la IA), constituye el pilar fundamental que faculta a los educandos para identificar de manera consciente los sistemas automatizados en su vida cotidiana, evaluar de forma reflexiva sus resultados y discernir las implicaciones éticas y sociales inmediatas. Una vez asentada esta base crítica, los alumnos avanzan simultáneamente hacia los dominios de «Create with AI» (Crear con la IA) y «Manage AI» (Gestionar la IA), espacios donde se fomenta la experimentación directa y práctica a fin de utilizar las tecnologías como socios creativos en la resolución de problemas académicos, manteniendo siempre el control y la agencia humana, y aprendiendo a delegar de manera intencional tareas específicas hacia la máquina. Finalmente, la trayectoria pedagógica culmina en el dominio avanzado de «Shape AI» (Dar forma a la IA). Esta dimensión superior desafía a los estudiantes a trascender su rol como consumidores pasivos de tecnología e integrar conocimientos técnicos avanzados para proponer mejoras conceptuales o de programación en los algoritmos, con la finalidad explícita de que dichos sistemas operen bajo un marco riguroso que refleje fielmente los valores sociales y humanos.
A diferencia de otros enfoques académicos que aíslan el estudio de la moral digital en módulos independientes, el AILit Framework incorpora los principios éticos de forma transversal a lo largo de todos sus dominios de competencia, promoviendo una constante evaluación reflexiva antes, durante y después de cualquier interacción computacional. Entre los valores éticos que se defienden activamente se encuentran el resguardo estricto de la privacidad de los datos personales, la inclusión social, la transparencia algorítmica y la responsabilidad en el uso equitativo de los sistemas de información. Asimismo, el marco introduce de manera novedosa una dimensión de responsabilidad ecológica, obligando a los estudiantes a sopesar y concientizar los altos costos ambientales en términos de consumo energético, uso intensivo de agua, materiales y emisiones globales de carbono que acarrea el despliegue de las grandes infraestructuras informáticas vinculadas a la IA. Por último, el documento subraya que el éxito de este ecosistema formativo recae de forma directa en el soporte institucional brindado a los profesores. Se recalca que los líderes escolares y las autoridades educativas no deben exigir la implementación de estas directrices sin antes proveer los recursos y el tiempo necesarios para el desarrollo profesional docente. Se documenta que para el año 2024 casi el 40% de los profesores de la OCDE ya habían recibido algún tipo de capacitación inicial sobre IA. En consecuencia, se insta a robustecer este proceso de capacitación continua, enfocándose no únicamente en el dominio instrumental de las aplicaciones tecnológicas, sino en la adopción de pedagogías que robustezcan el juicio reflexivo, la curiosidad, el escepticismo saludable y el crecimiento integral de las capacidades propiamente humanas de los alumnos