
Clarivate. “What Content Do Academic Libraries Rely on Most?” Library Journal, 1 de febrero de 2026.
Se explora cómo las bibliotecas universitarias en Estados Unidos están organizando y priorizando sus colecciones en un contexto de necesidades de investigación cada vez más diversas y presupuestos ajustados. La pieza parte de un análisis de datos de 171 bibliotecas universitarias, destacando las estrategias que estas instituciones emplean para equilibrar la cobertura temática, la accesibilidad y la eficiencia del gasto.
El informe Current Trends in Academic Library Holdings: The Evolution Towards Aggregated Content analiza en profundidad la composición de las colecciones de 171 bibliotecas universitarias estadounidenses, con el objetivo de identificar qué tipos de contenido constituyen hoy el núcleo estratégico de estas instituciones. El principal hallazgo es claro y consistente: el contenido agregado se ha convertido en el pilar fundamental del desarrollo de colecciones, independientemente del tamaño o del presupuesto de la biblioteca. Desde pequeños colleges hasta grandes universidades de investigación, las bases de datos agregadas concentran la mayor proporción de la inversión en contenidos, lo que demuestra su valor estructural dentro del ecosistema universitario.
El estudio muestra que el contenido agregado representa entre el 23 % y el 33 % del total de los fondos, siendo especialmente dominante en las instituciones con presupuestos inferiores a 500.000 dólares, donde alcanza aproximadamente un tercio de las colecciones. A medida que aumenta el presupuesto, este porcentaje desciende ligeramente, pero sigue ocupando el primer lugar en todos los tramos analizados. Esta persistencia confirma que la agregación no es una solución provisional para bibliotecas con pocos recursos, sino una estrategia escalable y sostenible que se mantiene incluso cuando existen mayores posibilidades de diversificación.
Junto al contenido agregado, el informe identifica otros tipos de recursos relevantes. Las bases de datos de resúmenes e índices (A&I) muestran una presencia estable en todos los niveles presupuestarios, lo que subraya su papel esencial en la descubribilidad y organización del conocimiento universitario. Por su parte, los materiales de referencia y las fuentes primarias aumentan de forma significativa en bibliotecas universitarias con presupuestos más altos, reflejando la capacidad de estas instituciones para invertir en profundidad temática, riqueza histórica y valor patrimonial.
El informe también destaca la importancia del contenido histórico, como prensa y revistas históricas, que aparece de forma constante entre los cinco tipos de contenido más relevantes en bibliotecas universitarias de presupuesto medio y alto. Este dato sugiere que las bibliotecas con mandatos más amplios priorizan no solo el acceso inmediato a la información, sino también la conservación de la memoria científica y cultural. En cambio, los contenidos multimedia y el vídeo, aunque presentes en la mayoría de las estrategias de colección, siguen teniendo un peso menor.
Una parte central del documento se dedica a explicar por qué el contenido agregado ha alcanzado esta posición dominante. Desde la perspectiva de las bibliotecas universitarias, ofrece claras ventajas: simplifica la gestión de colecciones, reduce la fragmentación de interfaces, permite cubrir lagunas temáticas y facilita una planificación presupuestaria predecible. Para los usuarios, el valor reside en el acceso integrado a múltiples formatos —artículos, libros, prensa, informes, vídeos o tesis— a través de una única plataforma, lo que mejora notablemente la experiencia de búsqueda y favorece enfoques interdisciplinarios.
El informe sitúa esta tendencia en una evolución histórica de varias décadas, desde los primeros sistemas de búsqueda en línea hasta las plataformas web actuales. En este recorrido, la agregación ha pasado de ser una solución técnica a convertirse en una infraestructura estratégica para la docencia y la investigación universitarias, integrada con catálogos, sistemas bibliotecarios y entornos virtuales de aprendizaje.
Finalmente, el documento aborda el futuro del contenido agregado en las bibliotecas universitarias, marcado por la incorporación de herramientas de inteligencia artificial académica. Estas tecnologías permiten nuevas formas de interacción, como el diálogo con documentos, la visualización de temas y subtemas o las recomendaciones personalizadas de fuentes. El informe concluye que el contenido agregado seguirá siendo la columna vertebral de las colecciones universitarias, adaptándose a los nuevos modelos de investigación, enseñanza y acceso equitativo al conocimiento.