
Edelstein, Stewart. “What Is a Mountweazel?” Word Smarts, 2026. https://wordsmarts.com/mountweazel/
Un «mountweazel» es, simplemente, una información falsa puesta a propósito en un diccionario, enciclopedia o libro de referencia para descubrir si alguien copia ese contenido sin permiso.
El término mountweazel describe un fenómeno específico dentro de la industria editorial y de referencia: una entrada deliberadamente falsa insertada en diccionarios, enciclopedias u otras obras de referencia con el propósito de proteger el contenido contra el plagio y la copia no autorizada. A primera vista, una obra de referencia como una enciclopedia debe ser un compendio de hechos verificables y útiles para el lector, pero los editores enfrentan un problema persistente cuando otros publican contenido prácticamente idéntico sin permiso. Para contrarrestar esta práctica, algunos editores emplean “trampas” sutiles: entradas ficticias que parecen plausibles pero que no existen en realidad; si una obra rival reproduce estas entradas, queda claro que ha copiado directamente el contenido en lugar de investigarlo de forma independiente.
La etimología del término proviene de una entrada ficticia incluida en la New Columbia Encyclopedia de 1975 sobre una persona imaginaria: Lillian Virginia Mountweazel, supuestamente una fotógrafa estadounidense nacida en Ohio que realizó proyectos fotográficos sobre temas inusuales y murió trágicamente en una explosión mientras trabajaba para una revista llamada Combustible. Aunque todos los detalles de esa entrada eran completamente inventados, la inclusión de este personaje permitió a los editores identificar a quienes reprodujeran esa misma información sin autorización, revelando un caso de infracción de derechos de autor. A partir de ese ejemplo, la palabra “mountweazel” se ha convertido en un término general para estas entradas trampas en publicaciones de referencia.
Además de enciclopedias, otras formas de publicación utilizan estrategias similares: por ejemplo, algunos diccionarios han incluido palabras falsas —como “esquivalience” en ediciones de The New Oxford American Dictionary— con definiciones plausibles para detectar plagio de contenido. Asimismo, mapas pueden contener “trap streets” o calles ficticias, que cumplen una función análoga al mountweazel al revelar si otra entidad ha copiado el trabajo cartográfico. En conjunto, estas prácticas representan una curiosa intersección entre la creatividad editorial, la protección de derechos de autor y la ética de la información, y aunque no suelen impactar directamente al lector casual, reflejan respuestas ingeniosas de editores ante desafíos concretos de propiedad intelectual en un entorno cada vez más digital y competitivo.