
Rothman, Joshua. “What’s Happening to Reading?” The New Yorker, junio, 2025. https://www.newyorker.com/culture/open-questions/whats-happening-to-reading
El ensayo reflexiona sobre cómo ha cambiado radicalmente la experiencia de la lectura en la era digital. Durante décadas, leer un libro —práctica sostenida y profunda— era una actividad relativamente constante. Sin embargo, la omnipresencia de los teléfonos inteligentes, la diversidad de contenidos y la velocidad de la información han fragmentado ese acto. La lectura intensa, entendida como el seguimiento paciente y reflexivo de un texto, ya no es lo habitual; en su lugar, predomina una lectura dispersa, alternando entre distintos formatos, plataformas y dispositivos.
Hoy, leer implica interactuar con múltiples medios: libros impresos o digitales, audiolibros, blogs, redes sociales y mensajes breves. Este cambio ha creado una lectura que es a la vez dispersa y concentrada: difusa en su distribución, pero intensamente personalizada en su consumo. La competencia de otros entretenimientos —series, videojuegos, podcasts o videos— reduce la disponibilidad de tiempo y concentración para la lectura profunda, modificando la manera en que los lectores se relacionan con los textos.
El ensayo también aborda el impacto de la inteligencia artificial. Con herramientas capaces de resumir, condensar o reformular textos, la lectura se convierte en una experiencia modular y pragmática. Muchos lectores podrían depender de versiones abreviadas o reinterpretadas generadas por máquinas, lo que podría desplazar el hábito de enfrentarse directamente a la obra original. Esto redefine lo que significa leer, privilegiando la eficiencia y la utilidad sobre la comprensión profunda y sostenida.
Finalmente, se reflexiona sobre las consecuencias culturales de estos cambios. La lectura tradicional podría convertirse en una práctica minoritaria, apreciada por unos pocos, mientras que la mayoría interactúa con textos a través de formatos asistidos por IA o simplificados. La lectura no desaparece, pero su naturaleza y propósito se transforman: deja de ser un ejercicio de concentración y pensamiento crítico para convertirse en una práctica más flexible, inmediata y mediada por la tecnología.