Un nuevo paradigma para la biblioteconomía: una revisión del trabajo de las asociaciones bibliotecarias y la IA desde 2019 hasta hoy

Garcia-Febo, Loida. “A New Paradigm for Librarianship: A Review of Library Associations’ Work and AI from 2019 Until the Present.” IFLA Management of Library Associations, noviembre 24, 2025. IFLA. https://repository.ifla.org/handle/20.500.14598/6927

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a autora sostiene que las asociaciones bibliotecarias —en especial ALA, IFLA, ARL, ACRL y CENL— han sido actores fundamentales para interpretar, orientar y liderar la introducción de la IA en bibliotecas, actuando como conectores entre iniciativas locales y agendas globales. Estas asociaciones han impulsado marcos éticos, programas de capacitación, alianzas internacionales y documentos estratégicos que guían la adopción responsable y humana de estas tecnologías.

El texto comienza situando a la profesión frente a un momento histórico: la transición desde un modelo basado en colecciones físicas hacia instituciones tecnológicas capaces de influir en la sociedad digital. La autora expone su propia implicación internacional en conferencias y comités desde 2019 para explicar la perspectiva desde la que observa el fenómeno: la de un liderazgo activo en el diálogo global entre bibliotecas y tecnología. Insiste en que la IA no solo introduce herramientas nuevas, sino que redefine el papel del bibliotecario, los valores profesionales —como la equidad, la privacidad y la libertad intelectual— y la misión social de las bibliotecas.

A continuación se describe cómo la IA se ha incorporado rápidamente al ecosistema bibliotecario: chatbots para atención en tiempo real, herramientas de accesibilidad y búsqueda multilingüe, analíticas para la comunicación científica y sistemas de evaluación de necesidades comunitarias. Paralelamente, alerta sobre riesgos como el sesgo algorítmico, la opacidad o la distribución desigual de recursos; de ahí que las asociaciones hayan priorizado la creación de guías éticas y políticas responsables. Documentos como la IFLA Statement on Libraries and AI, los principios de ARL sobre IA o las competencias en IA de ACRL ilustran estos esfuerzos por mantener la centralidad del juicio humano y la transparencia.

Un foco clave del artículo es la transformación educativa. La autora detalla cómo las asociaciones influyen en la formación a través de estándares, acreditaciones y colaboraciones con universidades. Programas de instituciones como San José State University, University of North Carolina, University of Washington y University of Illinois muestran la creciente integración de ciencia de datos, análisis sociotécnico y ética de la IA en la educación bibliotecaria. Al mismo tiempo, asociaciones como ACRL han creado grupos de trabajo para desarrollar competencias específicas y llenar las lagunas formativas que todavía existen en el colectivo profesional.

La dimensión global ocupa otra parte sustancial del análisis. Garcia-Febo describe cómo las asociaciones bibliotecarias se han convertido en interlocutores relevantes en debates internacionales sobre movilidad digital, gobernanza algorítmica y derechos humanos. A través de iniciativas como la participación de IFLA en la ONU, el trabajo del AI SIG, los simposios internacionales y la alineación con la Agenda 2030, las bibliotecas se posicionan como agentes que pueden influir en políticas públicas de tecnología ética. Las encuestas y redes europeas impulsadas por CENL, así como los eventos multilaterales organizados entre 2024 y 2025, muestran un movimiento coordinado y creciente hacia la institucionalización de la IA en la profesión.

El documento incluye además una línea temporal detallada de los principales hitos desde 2019: publicaciones pioneras de ALA, la creación del IFLA AI SIG, los informes y encuestas de CENL, libros especializados, programas de reskilling como el GPT-4 Exploration Program, y el lanzamiento del documento Entry Point to Libraries and AI en 2025. Esta cronología permite ver cómo la atención a la IA ha evolucionado desde una fase exploratoria inicial hacia una etapa madura, donde existen políticas, competencias, foros estables y cooperación internacional estructurada.

Se identifica tres direcciones estratégicas clave para el futuro:

  • Políticas ágiles y gobernanza adaptativa: generar documentos vivos, promover pilotos experimentales y ampliar la mirada hacia nuevas tecnologías como el metaverso o la publicación computacional.
  • Alfabetización en IA y competencia ética: crear marcos de formación continua que incluyan comprensión técnica, reflexión ética, diseño centrado en las personas y mecanismos de rendición de cuentas; incluso proponiendo microcredenciales.
  • Colaboración global y multisectorial: ampliar redes con asociaciones, consorcios, universidades, sociedad civil y actores tecnológicos, con especial atención al Sur Global.

Para la autora, el reto no es solo integrar la IA en bibliotecas, sino garantizar que lo haga de forma ética, inclusiva y orientada al bien público. Bibliotecas y bibliotecarios, apoyados por sus asociaciones, no son meros usuarios de tecnología: son guías capaces de moldear el futuro digital con responsabilidad y visión social.