
Torres, Destiny. “LA County Libraries Forced to End Digital Lending Services after FCC Decision.” LAist, 2 de octubre de 2025. https://laist.com/news/la-county-libraries-forced-to-end-digital-lending-services-fcc-decision
Una reciente decisión de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de Estados Unidos ha obligado a las bibliotecas del condado de Los Ángeles a suspender sus servicios de préstamo digital, una medida que afecta directamente a miles de personas que dependen de la conectividad gratuita para estudiar, trabajar o acceder a servicios públicos.
El cambio normativo elimina la posibilidad de que las bibliotecas y escuelas utilicen los descuentos del programa E-Rate —una fuente clave de financiación para reducir los costos de acceso a internet— en préstamos de dispositivos de conexión, como puntos wifi portátiles o “hotspots”, y en la instalación de wifi en autobuses escolares. Con la nueva interpretación de la FCC, estos usos dejan de ser considerados parte de la “educación dentro del aula”, por lo que dejan de recibir apoyo económico.
La Biblioteca del Condado de Los Ángeles, una de las mayores redes públicas del país, estima que mantener estos programas supondría un gasto mensual de más de 40.000 dólares, una cifra que no puede absorber con su presupuesto actual. Gracias a los fondos remanentes del American Rescue Plan, podrá sostener el préstamo de ordenadores portátiles hasta enero y el de dispositivos wifi hasta marzo de 2026, pero después de esas fechas los programas quedarán cancelados. Aun así, la red de bibliotecas mantendrá el acceso gratuito a internet dentro de sus instalaciones y en las zonas adyacentes, lo que permitirá que la ciudadanía continúe conectándose de forma presencial.
Las consecuencias de la medida son amplias. Se calcula que entre 60.000 y 70.000 estudiantes del distrito escolar angelino perderán acceso a internet en casa o durante sus desplazamientos. Muchos de ellos pertenecen a familias de bajos ingresos que dependen de los préstamos de equipos tecnológicos para seguir las clases en línea, completar tareas o comunicarse con el profesorado. La eliminación de estos recursos representa un retroceso significativo en los avances logrados durante la pandemia, cuando las bibliotecas y escuelas ampliaron su papel como garantes de la inclusión digital.
Durante la crisis sanitaria, la FCC permitió temporalmente que las bibliotecas y centros educativos utilizaran los fondos de E-Rate para extender su conectividad más allá de los edificios físicos, reconociendo el carácter esencial de internet en la vida educativa. Sin embargo, con la nueva resolución, la agencia vuelve a una interpretación más restrictiva, argumentando que los autobuses escolares o los dispositivos prestados para uso doméstico no pueden considerarse extensiones legítimas del aula.
Esta decisión ha generado un debate sobre el papel de las bibliotecas en la reducción de la brecha digital. Muchas voces advierten que, en un contexto donde el acceso a internet es condición básica para la educación, la búsqueda de empleo o la participación ciudadana, restringir los programas de préstamo digital equivale a limitar derechos. Las bibliotecas, que habían asumido un rol activo en garantizar la equidad tecnológica, se ven ahora obligadas a replegar sus servicios y a depender de fondos extraordinarios o donaciones para mantener viva su misión de acceso universal a la información.