La otra pandemia en EE. UU.: 130 millones de adultos con baja alfabetización

49 Adult Literacy Statistics and Facts for 2025.” National University Blog, June 16, 2025. https://www.nu.edu/blog/49-adult-literacy-statistics-and-facts/

En EE. UU., unos 130 millones de adultos leen por debajo del nivel de sexto grado y 45 millones son funcionalmente analfabetos. La baja alfabetización se asocia con pobreza, desempleo, encarcelamiento y enormes costos económicos, estimados en hasta 2,2 billones de dólares anuales. Aunque existen programas de apoyo, menos del 10 % de quienes lo necesitan accede a ellos por falta de recursos y difusión.

El nivel de alfabetización en EE. UU. revela una desigualdad alarmante: en 2023, un 28 % de los adultos obtuvo un nivel 1 o inferior —indicando dificultades importantes en tareas cotidianas de lectura— y otro 29 % alcanzó el nivel 2, con habilidades básicas pero limitaciones ante textos complejos. Solo el 44 % llegó al nivel 3 o superior, considerado adecuado para la comprensión avanzada. Se estima que unos 130 millones de adultos (54 % de quienes tienen entre 16 y 74 años) leen por debajo del nivel de sexto grado, y unos 45 millones (21 %) son funcionalmente analfabetos, sin poder completar tareas básicas de lectura. El nivel medio se sitúa entre séptimo y octavo grado, y el porcentaje de adultos en los niveles más bajos aumentó 9 puntos entre 2017 y 2023.

Las causas sociales y demográficas son múltiples. Dos tercios de los adultos con baja alfabetización nacieron en EE. UU., y los grupos blanco e hispano —con un 35 % y 34 % respectivamente— representan las proporciones más altas. El 75 % de los encarcelados no completó la secundaria o posee baja alfabetización; sin embargo, quienes participan en programas educativos reducen su reincidencia en un 43 %. Solo el 53 % de los inmigrantes domina el inglés y tres de cada cuatro personas que reciben asistencia social se encuentran en los niveles más bajos de alfabetización. El 20 % de los adultos leen por debajo del nivel necesario para un salario digno, la mitad de los desempleados de 16 a 21 años son funcionalmente analfabetos, y casi el 80 % de quienes viven en pobreza leen en nivel 2 o inferior. Los niños que crecen en hogares con baja alfabetización tienen 72 % más probabilidad de bajo rendimiento y la habilidad lectora de la madre es el factor decisivo para el éxito académico de sus hijos, más importante que el vecindario o los ingresos familiares.

Además, el bajo nivel de alfabetización impacta también en la economía: se estima que cuesta hasta 2,2 billones de dólares anuales en productividad y pérdida de ingresos, entre 106 y 238 mil millones USD en costos sanitarios, y unos 20 mil millones USD en gastos fiscales. Además, el abandono escolar representa una carga de 240 mil millones USD por servicios sociales y menor recaudación fiscal. Se calcula que elevar el nivel de alfabetización de todos los adultos al nivel 3 podría aumentar el PIB en un 10 %.

Aunque existen programas de alfabetización, el acceso es limitado: menos del 10 % de los adultos con bajas habilidades están inscritos. El 80 % reporta desconocer los programas disponibles, el 51 % de estos programas tiene listas de espera, y el 63 % está afectado por falta de fondos o voluntarios. Aunque en 2019–2020 se inscribieron 1,1 millones de adultos en programas federales, es mucho menor que los 2,78 millones de 2001–2002. La financiación se asigna según el porcentaje de personas sin diploma de secundaria por estado; casi el 30 % de los estudiantes de alfabetización básica inicia un programa con nivel lector de tercer grado o inferior, y 48 millones de adultos leen por debajo del nivel de tercer grado.

Finalmente, las disparidades entre estados son notables: Nuevo Hampshire tiene la tasa más alta de alfabetización adulta (94,2 %), mientras que California tiene la más baja (76,9 %). Minnesota tiene un 57 % de adultos en nivel 3 o superior, y Nuevo México tiene un 29 % de adultos en nivel 1 o inferior, similar a California y Texas. La financiación estatal también varía ampliamente: en 2019–2020, Nuevo México destinó 6,2 millones USD a educación de adultos, mientras Minnesota invirtió 49,8 millones USD