
Aaron Redman, State of Library Engagement in Climate Communication and Education (La Haya: International Federation of Library Associations and Institutions [IFLA], 2025), https://repository.ifla.org/handle/20.500.14598/394
Key Findings and Executive Summary
El informe resalta el papel fundamental de las bibliotecas como agentes de cambio en la lucha contra el cambio climático. Gracias a su rol como espacios de confianza y aprendizaje dentro de las comunidades, las bibliotecas tienen un enorme potencial para sensibilizar, educar y movilizar a la ciudadanía en favor de un futuro más sostenible y resiliente.
Este informe de la Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios y Bibliotecas (IFLA), publicado el 11 de mayo de 2025, presenta un panorama global sobre el compromiso de las bibliotecas en la comunicación y educación sobre el cambio climático (CCE). Basado en una encuesta mundial que reunió las respuestas de cerca de 600 asociaciones e instituciones bibliotecarias, el documento analiza el nivel de implicación de estas entidades en temas relacionados con el clima y la sostenibilidad.
Uno de los principales hallazgos es que las bibliotecas, en general, desarrollan más actividades relacionadas con la sostenibilidad que con el cambio climático específicamente. En este contexto, las bibliotecas públicas lideran la participación en programas de CCE, por encima de las bibliotecas escolares o académicas. Aunque las bibliotecas de mayor tamaño tienden a tener una implicación algo mayor, el estudio demuestra que instituciones de todos los tamaños están aportando a esta causa.
El informe señala que muchas bibliotecas inician su compromiso ofreciendo recursos informativos sobre el cambio climático —como libros, paneles o exposiciones— antes de avanzar hacia actividades más activas como programas educativos y alianzas comunitarias. La colaboración con gobiernos locales, organizaciones de la sociedad civil y centros educativos se identifica como un factor clave para ampliar y fortalecer este tipo de programación.
Otro aspecto relevante es que numerosas bibliotecas están adoptando medidas para reducir su impacto ambiental mediante mejoras en infraestructuras y operaciones más sostenibles. Sin embargo, el apoyo por parte de asociaciones bibliotecarias a este esfuerzo aún es limitado y requiere fortalecimiento.
Entre sus recomendaciones, la IFLA insta a las asociaciones bibliotecarias a ofrecer recursos adaptados a los contextos locales, apoyar la transformación ecológica de las bibliotecas y fomentar actividades relacionadas con el clima. A su vez, anima a las bibliotecas individuales a crear alianzas con actores locales y centrarse en problemáticas climáticas específicas de su entorno. Por último, hace un llamado a los responsables políticos, tanto locales como nacionales, para que reconozcan y fortalezcan el papel estratégico de las bibliotecas en la difusión de información climática y la promoción de acciones sostenibles.
Recomendaciones
Para las asociaciones de bibliotecas: Proporcionar activamente a las bibliotecas recursos traducidos y relevantes a nivel local sobre el cambio climático, apoyar a las bibliotecas miembros en la ecologización de sus operaciones e infraestructuras y organizar programas relacionados con el clima que incluyan a las bibliotecas miembros.
Para bibliotecas individuales: Establecer asociaciones con las administraciones locales, las organizaciones de la sociedad civil y las escuelas para ampliar la programación de la ECC, utilizar las colecciones de libros y las exposiciones para iniciar el compromiso y centrarse en los aspectos locales del cambio climático para aumentar el interés y el impacto en la comunidad.
Para los responsables políticos locales: Reconocer a las bibliotecas públicas y comunitarias como socios valiosos para llegar a los residentes en cuestiones climáticas y de sostenibilidad, aprovechar las bibliotecas para proporcionar recursos e información específicos y colaborar con las bibliotecas escolares y universitarias.
Para los responsables políticos nacionales: Colaborar con las bibliotecas nacionales -que se encuentran entre los tipos de bibliotecas más activos en iniciativas sobre clima y sostenibilidad-, asociarse con las bibliotecas para difundir materiales sobre cambio climático relevantes a nivel local y utilizar las bibliotecas como centros de divulgación comunitaria para la acción climática.