El desafío ambiental de la inteligencia artificial generativa y las claves para un desarrollo sostenible

Capgemini Research Institute. 2025. Developing Sustainable Gen AI. Capgemini. https://www.capgemini.com/insights/research-library/sustainable-gen-ai/

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El informe Developing Sustainable Gen AI de Capgemini analiza el elevado impacto ambiental de la inteligencia artificial generativa debido a su alto consumo energético, uso intensivo de agua y generación de residuos electrónicos. Destaca la falta de medidas sostenibles en las organizaciones y la necesidad urgente de incorporar criterios ambientales en el desarrollo y uso de Gen AI. Propone estrategias para reducir su huella, como optimizar modelos, emplear energías renovables y fomentar una gobernanza responsable.

El informe del Capgemini Research Institute advierte sobre el fuerte impacto ambiental que está generando la inteligencia artificial generativa (Gen AI). Esta tecnología, que se ha popularizado rápidamente por su capacidad para crear textos, imágenes o vídeos de manera automática, requiere un uso intensivo de recursos. Para funcionar, Gen AI precisa procesar enormes cantidades de datos mediante potentes sistemas computacionales, lo que implica un consumo energético desmesurado, la explotación de materiales críticos para la fabricación de hardware y una alta generación de residuos electrónicos. Por ejemplo, entrenar un modelo como GPT-4 supone un gasto energético equivalente al consumo anual de unos 5.000 hogares estadounidenses, y se estima que para 2030, Gen AI podría generar hasta cinco millones de toneladas de desechos electrónicos, mil veces más que en 2023.

Los centros de datos que soportan estos sistemas también requieren grandes volúmenes de agua para evitar el sobrecalentamiento de los servidores. De hecho, se calcula que realizar entre 20 y 50 consultas a un modelo de lenguaje grande (LLM) puede llegar a consumir medio litro de agua solo para refrigeración. Esta situación preocupa especialmente si se considera el aumento global del estrés hídrico. Además, el hardware necesario para la IA, como las tarjetas gráficas (GPU), utiliza metales escasos cuya extracción es altamente contaminante y acelera la degradación de los ecosistemas.

El informe también pone de relieve que casi la mitad de las organizaciones que utilizan Gen AI han observado un incremento en sus emisiones de carbono. Sin embargo, pese a este impacto, la sostenibilidad aún no es un criterio prioritario a la hora de desarrollar o implementar estas tecnologías. Solo el 12% de las empresas mide la huella ambiental de sus modelos de Gen AI y apenas un 20% tiene en cuenta ese impacto como un factor decisivo al seleccionar modelos o proveedores. La mayoría de las compañías prioriza aspectos como el coste, la eficiencia y la escalabilidad, dejando en un segundo plano los efectos medioambientales.

Ante este panorama, Capgemini propone una serie de medidas para avanzar hacia una Gen AI más sostenible. En primer lugar, recomienda elegir cuidadosamente la tecnología en función de las necesidades reales del negocio, combinando soluciones de IA tradicional con IA generativa cuando sea posible, ya que esto reduce el consumo energético. Asimismo, destaca la importancia de medir y mitigar la huella de carbono durante todo el ciclo de vida de los modelos, desde su desarrollo hasta su uso diario. Para ello, las organizaciones deberían optar por modelos más pequeños y optimizados, emplear hardware reciclable y energéticamente eficiente, utilizar centros de datos que funcionen con energías renovables y monitorizar el impacto ambiental de manera continua.

El informe también resalta el potencial de Gen AI para contribuir a la sostenibilidad empresarial si se aplica en casos de uso adecuados. Algunas de sus aplicaciones más prometedoras son la automatización de informes medioambientales (ESG), el diseño de productos sostenibles, la evaluación de ciclos de vida o la optimización de procesos productivos para reducir desperdicios y consumo energético. No obstante, para que estas iniciativas generen un impacto positivo, es imprescindible equilibrar los beneficios económicos y operativos con los costes ambientales.

Finalmente, Capgemini subraya la necesidad urgente de establecer una gobernanza específica para la sostenibilidad en el ámbito de Gen AI. Esto implica exigir transparencia a los proveedores tecnológicos sobre la huella de carbono de sus modelos, establecer objetivos claros de reducción de emisiones y colaborar con otras organizaciones para compartir buenas prácticas y desarrollar estándares comunes. Solo así será posible aprovechar el potencial de la inteligencia artificial generativa sin comprometer los objetivos climáticos y minimizando su impacto en el planeta.