Leer es como asomarse a una ventana

«Antonia amaba los libros, y ese amor era tan intenso que alcanzaba a quienes tenía más cerca. A mí, por ejemplo. Leer siempre me había gustado, pero con ella descubrí que una cosa era el gusto por la lectura y otra bien distinta el gusto por la literatura. Leer podía ser un pasatiempo más o menos entretenido, como escuchar la radio, jugar al parchís o disfrazarme con mis hermanas en la Redonda. Leer podía también ser algo más: asomarme a una ventana desde la que se veían muchas cosas que la realidad mantenía ocultas.»

IGNACIO MARTÍNEZ DE PISÓN – El tiempo de las  mujeres