¿Por qué las bibliotecas finlandesas son las mejores del mundo?

“Los servicios bibliotecarios son una inversión en las personas. Al desarrollar a nuestra gente, estamos preparando a nuestra sociedad para la era que viene, en la que el conocimiento, las ideas y la cultura serán los productos con los que una ciudad de éxito comerciará con el mundo. El principio de que el conocimiento es para todo el mundo es un componente a largo plazo del éxito de la sociedad finlandesa y una base esencial de una ciudad construida sobre la confianza entre el gobierno y los ciudadanos.”

Jan Vapaavuori, Alcalde de Helsinki

Finland Has Some of the Best Public Libraries in the World and They Offer More Than Just Books. By Arnesia Young on June 7, 2021

Clasificada como número uno en el Informe Mundial de la Felicidad desde 2018, Finlandia parece tenerlo todo junto. Con un gobierno que invierte tanto en el bienestar general de sus ciudadanos, no es de extrañar que el país nórdico también figure en la lista de los países con mejor gobernanza del mundo. En aras de la educación, el gobierno finlandés, que goza de gran prestigio, hace especial hincapié en invertir en el acceso público a los libros y la literatura. La Ley de Bibliotecas de Finlandia, que hace que todos los servicios bibliotecarios sean gratuitos y abiertos a todo el mundo, pretende promover la igualdad de acceso a la civilización y la cultura, el aprendizaje permanente y la ciudadanía activa y la democracia. Como resultado, el país en su conjunto tiene una gran predilección por las bibliotecas y fue clasificado como la nación más alfabetizada del mundo en 2016.

Como muestra de su dedicación a la educación y la alfabetización, el gobierno finlandés invirtió 98 millones de euros (119,7 millones de dólares) en una nueva biblioteca central en Helsinki en 2018 y la llamó Oodi, palabra que significa oda en finés. En su primer año, la biblioteca Oodi recibió un total de 3,1 millones de visitas, y el número total de visitas a las bibliotecas de Helsinki aumentó un 40% respecto al año anterior. Un factor importante en este nivel de compromiso puede ser que, además de libros, las bibliotecas del país también ofrecen una amplia variedad de servicios públicos y artículos para sacar, como instrumentos musicales, herramientas eléctricas, juegos, máquinas de coser y otras cosas. Y los finlandeses hacen un buen uso de estos servicios, ya que los 5,5 millones de habitantes del país toman prestados más de 68 millones de libros al año.

El gobierno -además de varias fundaciones independientes- proporciona una serie de subvenciones para apoyar la escritura y la literatura finlandesas. Además, los escritores finlandeses reciben un porcentaje de los derechos de autor de las bibliotecas por cada libro prestado, que puede ser casi tan elevado como los derechos que reciben por cada libro de bolsillo vendido. Como resultado de este entorno propicio, las exportaciones literarias del país se han disparado en la última década, obteniendo un gran éxito y reconocimiento literario internacional. El gobierno considera que los servicios bibliotecarios son “una inversión en las personas” y también da a los autores un porcentaje de los derechos de autor de la biblioteca por cada libro prestado.