
En la era de Google y Amazon, las bibliotecas están ajustando sus líneas de comunicación para mantenerse al día con la tendencia de la tecnología y proporcionar a los usuarios la información que necesitan cuando la necesitan y lo más fácilmente posible. Aunque en este contexto la biblioteca ha perdido la exclusiva de ser casi la única proveedor de contenido, pues muchos de estos servicios de acceso a la información son ofrecidos por empresas privadas que con un modelo de negocio de tarifa plana ofrecen miles de referencias por sólo unos pocos euros al mes, es el caso de Netflix (vídeo) o Amazon Unlimited 24 symbols, Nubico (libros).
Aunque 2015 fue el año de la suscripción a servicios de suscripción de tarifa plana a libros electrónicos, con un importante incremento de editores que lanzaron servicios de suscripción como Oyster, Scribd, pero también el año también marcó algo significativo para este mercado, ya que algunas de las compañías más importantes cono Oyster y Entitle cerraron sus negocios, y sólo Scribd y Kindle Unlimited siguen como servicios de suscripción mediante tarifa plana a libros electrónicos y audiolibros en EE.UU. A pesar de estos cierres, han surgido nuevos servicios de suscripción híbrida, como DisneyLife de Disney, que cuenta con libros electrónicos de Disney junto con las películas de Disney y juegos. Una plataforma de suscripción multimedia similar llamado Playster lanzado en los EE.UU. este año, con la promesa de oportunidades de descubrimiento mayor de libros electrónicos de los títulos de los libros más destacados junto con TV, películas y videojuegos. Los muchos y variados modelos de suscripción de libros electrónicos en el 2015 indican que este mercado está todavía en evolución y continuará a tomar forma en los próximos años.
Históricamente la biblioteca como institución es uno de los organismos que más y mejor ha contribuido al éxito de cualquier democracia. Las bibliotecas proporcionan acceso a las habilidades y conocimientos necesarios para cumplir con los roles de ser ciudadanos activos, además de funcionar como instituciones esenciales para la igualdad de los ciudadanos; siendo el garante más equitativo de acceso a la información y el conocimiento.
Como muchas cosas se pueden hacer por internet, contrariamente a lo que podría pensarse, el espacio físico de la la biblioteca esta cobrando importancia, precisamente porque proporciona a los usuarios todo lo que no se puede hacer por Internet. La clave es muy simple: centrarse en lo que los medios digitales e Internet hacen posible, no en lo que deshacen. Esta perspectiva permite a los partidarios de la biblioteca encontrar y explotar las formas en que lo digital y lo analógico se unen, en el que ambos formatos se refuerzan mutuamente para ser complementarios y no antagónicos. Internet y los medios digitales están permitiendo nuevos tipos de servicio.
La llegada de la digitalización como ocurrió en otros sectores está haciendo perder parte del valor que siempre ha tenido el libro como objeto físico, cobrando especial importancia la accesibilidad. Pero la biblioteca debe de mirar hacia el futuro sin perder su identidad pasada, y conjugar sus valores tradicionales con los valores futuros. Al mismo tiempo, los hábitos de consumo de las personas han experimentado un cambio importante durante los últimos años en beneficio de lo digital, por ello las bibliotecas están tratando de servir a una amplia gama de clientes en diferentes puntos combinando servicios digitales y servicios de acceso físico. Como muchas cosas se pueden hacer por internet, contrariamente a lo que podría pensarse, el espacio físico de la la biblioteca esta cobrando importancia, precisamente porque proporciona a los usuarios todo lo que no se puede hacer por Internet. La clave es muy simple: centrarse en lo que los medios digitales e Internet hacen posible, no en lo que deshacen. Esta perspectiva permite a los partidarios de la biblioteca encontrar y explotar las formas en que lo digital y lo analógico se unen, en el que ambos formatos se refuerzan mutuamente para ser complementarios y no antagónicos. Internet y los medios digitales están permitiendo nuevos tipos de servicio.
En alguna manera la tecnología nos está brindando una coartada para ser mejores, y está siendo el factor catalizador hacia un nuevo concepto de biblioteca basado en el aprendizaje. De este modo bibliotecas universitarias, públicas y escolares están pasando por una especie de renacimiento, reinventándose a sí mismas experimentando con sus servicios y espacios. Y dado que la información se está convirtiendo cada vez más en un recurso de más fácil acceso a través de redes en línea, las bibliotecas están reforzando sus espacios físicos para mantener su relevancia. Se están REIMAGINANDO. Se están transformando en espacios versátiles, espacios polivalentes, que además de ofrecer todavía a la gente la oportunidad de acceder a una gran cantidad de materiales físicos de lectura, y que también proporcionan acceso a Internet, a dispositivos digitales, apoyo a las personas en la búsqueda de trabajo y aplicaciones móviles para facilitar el acceso a los recursos en línea; además de ofrecer oportunidades de aprendizaje en contextos informales, tales como espacios para reuniones y encuentros para el público en general, para grupos comunitarios y otras organizaciones locales. Convirtiéndose en un centro multifacético y flexible diseñado para soportar una amplia y variada gama de actividades de investigación y de aprendizaje.
Ya en la Conferencia de la IFLA de 1935 en su conocido discurso «La misión del bibliotecario» Oretega y Gasset afirmaba que el bibliotecario nace gracias a una necesidad social. Por ello, si queremos seguir siendo relevantes para nuestras comunidades, y aunque desconozcamos como será la biblioteca del futuro, será importantes que los bibliotecario estemos atentos y expectantes, dispuesto a escuchar para saber lo que nuestras comunidades esperan de nosotros para poder responder de manera eficiente y adecuada a estas necesidades.
«Originariamente —ello no ofrece duda— eso que hoy constituye una profesión u oficio fue inspiración genial y creadora de un hombre que sintió la radical necesidad de dedicar su vida a una ocupación hasta entonces desconocida, que inventó un nuevo quehacer, Y esta necesidad, como todo lo que es propiamente humano, no consiste en una magnitud fija, sino que es por esencia variable, migratoria, evolutiva —en suma, histórica. … Todos vosotros conocéis mejor que yo el pasado de vuestra profesión. Si ahora lo oteáis, observaréis cuán claramente se manifiesta en él que el quehacer del bibliotecario ha variado siempre en rigurosa función de lo que el libro significaba como necesidad social.»
«La Misión del Bibliotecario «Oretaga y Gasset, 1935
La biblioteca como espacio físico cada vez será menos un lugar para que los ciudadanos se lleven libros en préstamo y más un lugar donde los ciudadanos participan en construir sus identidades personales y ciudadanas. Muchas bibliotecas están creando espacios ricos con herramientas y tecnologías avanzadas que inspiran y facilitan el aprendizaje, el descubrimiento, la creación y la experimentación. La gente y la tecnología se encuentran en la biblioteca, y como dice la viñeta de arriba proporcionan todo eso y más de manera gratuita o semigratuita.