
Planning and Review Committee. “2026 Top Trends in Academic Libraries: A Review of the Trends and Issues.” College & Research Libraries News 87, n.º 6 (2026). Association of College & Research Libraries (ACRL). https://crln.acrl.org/index.php/crlnews/article/view/27364/35140
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El informe 2026 Top Trends in Academic Libraries elaborado por el Comité de Planificación e Investigación de la ACRL ofrece una radiografía detallada de los principales desafíos y transformaciones que están experimentando las bibliotecas universitarias estadounidenses. El documento analiza cómo los cambios políticos, económicos, tecnológicos y sociales de los últimos años están afectando a la educación superior y, por extensión, a las bibliotecas universitarias.
Frente a un contexto caracterizado por recortes presupuestarios, incertidumbre normativa, irrupción acelerada de la inteligencia artificial, nuevas exigencias de accesibilidad digital y preocupaciones por la sostenibilidad, las bibliotecas se ven obligadas a redefinir sus funciones y estrategias para seguir siendo actores fundamentales en la producción y difusión del conocimiento.
Impacto de las decisiones políticas y legislativas en las bibliotecas universitarias
Uno de los aspectos más relevantes señalados por el informe es la influencia creciente de las decisiones gubernamentales sobre el funcionamiento de las instituciones de educación superior. Durante 2025, diversas medidas adoptadas por la administración estadounidense provocaron una reducción significativa de la financiación destinada a la investigación científica y humanística. Organismos fundamentales como la National Science Foundation (NSF), los National Institutes of Health (NIH), el National Endowment for the Humanities (NEH) o el Institute of Museum and Library Services (IMLS) sufrieron congelaciones presupuestarias y reducciones de personal que repercutieron directamente en universidades y bibliotecas. Aunque algunas de estas medidas fueron posteriormente revertidas mediante procesos judiciales, el clima de incertidumbre generado produjo despidos, reducción de servicios y disminución de presupuestos en numerosas bibliotecas universitarias.
Paralelamente, la proliferación de legislaciones estatales orientadas a limitar programas relacionados con diversidad, equidad e inclusión (DEI) ha obligado a muchas bibliotecas a replantear políticas, programas formativos y prácticas profesionales. Estas restricciones plantean tensiones entre los valores tradicionales de la profesión bibliotecaria y las nuevas exigencias normativas, generando debates sobre libertad intelectual, representación y acceso equitativo a la información.
Crisis financiera y reducción de recursos
El informe destaca que aproximadamente el 75 % de las bibliotecas universitarias han sufrido recortes presupuestarios desde 2020. Esta situación no constituye una consecuencia aislada de la pandemia, sino una tendencia de largo recorrido vinculada a la disminución del gasto universitario por estudiante, al descenso demográfico de futuros universitarios y a la incertidumbre económica general del sector educativo.
Las consecuencias de esta situación son múltiples. Muchas universidades han comenzado a eliminar titulaciones, especialmente en Humanidades y Ciencias Sociales, áreas tradicionalmente muy vinculadas a las colecciones y servicios bibliotecarios. Casos como los de la Universidad de Boston, la Universidad de Virginia Occidental o la Universidad de Chicago ilustran una tendencia creciente hacia la racionalización de programas académicos y la reducción de costes. Esto obliga a las bibliotecas a replantear sus políticas de adquisición y conservación, pudiendo producirse lagunas importantes en determinadas áreas del conocimiento.
El informe también advierte sobre el aumento de fusiones institucionales y cierres de universidades. Cuando una institución desaparece, las bibliotecas deben afrontar cuestiones complejas relacionadas con la preservación de colecciones, la gestión de archivos históricos y la protección del patrimonio documental. En algunos casos, materiales de gran valor pueden acabar dispersos o vendidos en procesos de liquidación, reduciendo significativamente el acceso público a esos recursos.
Problemas estructurales de la educación superior
Más allá de las dificultades presupuestarias inmediatas, las bibliotecas deben enfrentarse a problemas estructurales acumulados durante décadas. Uno de los más importantes es el deterioro de infraestructuras universitarias debido al mantenimiento aplazado. Numerosas universidades arrastran enormes déficits de inversión en edificios e instalaciones, situación que afecta directamente a bibliotecas y archivos, donde la conservación adecuada de fondos documentales depende de condiciones ambientales controladas y equipamientos especializados.
A ello se suma el creciente problema de la obsolescencia tecnológica. Las bibliotecas dependen cada vez más de sistemas digitales complejos cuya actualización y mantenimiento resultan costosos.La deuda tecnológica supone una carga económica considerable, ya que obliga a mantener plataformas antiguas mientras se desarrollan nuevas soluciones. Además, muchas colecciones digitales —especialmente videojuegos, materiales audiovisuales y recursos multimedia— dependen de tecnologías que dejan de fabricarse o actualizarse, planteando serios desafíos de preservación digital a largo plazo.
Otro factor estructural es la reducción progresiva del número de estudiantes potenciales debido al descenso de la natalidad. Esta tendencia amenaza la sostenibilidad financiera de numerosas instituciones y obliga a las universidades a competir por un número cada vez menor de estudiantes. Las bibliotecas, como servicios dependientes de la financiación institucional, se encuentran directamente afectadas por esta transformación demográfica.
Inteligencia artificial: oportunidades, riesgos y alfabetización crítica
La inteligencia artificial ocupa una posición central en el informe. Las bibliotecas se encuentran en una situación compleja: por un lado, deben incorporar herramientas basadas en IA para mejorar la búsqueda, recuperación y análisis de información; por otro, necesitan formar a estudiantes e investigadores en un uso crítico y ético de estas tecnologías.
Las grandes empresas proveedoras de recursos académicos han comenzado a integrar asistentes conversacionales, sistemas de búsqueda en lenguaje natural y herramientas automáticas de resumen en sus plataformas. Aunque estas aplicaciones prometen agilizar el acceso a la información, diversos estudios citados en el informe muestran problemas relacionados con sesgos, falta de transparencia, errores factuales y generación de respuestas engañosas. Por ello, las bibliotecas están llamadas a desempeñar un papel esencial como evaluadoras independientes de estas tecnologías y como promotoras de una alfabetización crítica en inteligencia artificial.
El documento señala además la aparición de marcos de competencias en IA desarrollados por instituciones como Barnard College, Stanford University y la propia ACRL. Estos modelos pretenden ayudar a estudiantes y profesionales a comprender no solo el funcionamiento técnico de la IA, sino también sus implicaciones éticas, legales, sociales y culturales. La biblioteca emerge así como un espacio privilegiado para debatir cuestiones relacionadas con la autoría, el sesgo algorítmico, la propiedad intelectual y la fiabilidad de la información generada automáticamente.
La accesibilidad digital como obligación legal y ética
Otro de los grandes temas del informe es la entrada en vigor de la normativa derivada del Título II de la Ley de Estadounidenses con Discapacidades (ADA). Esta regulación establece por primera vez requisitos obligatorios para garantizar la accesibilidad de los contenidos web y digitales de organismos públicos, incluidas muchas bibliotecas universitarias.
La norma adopta como referencia las pautas WCAG 2.1 Nivel AA, obligando a revisar páginas web, repositorios institucionales, colecciones digitales y recursos electrónicos. El desafío es especialmente importante porque numerosos estudios han detectado errores de accesibilidad en la mayoría de los sitios web de bibliotecas universitarias. Además, la responsabilidad ya no recae únicamente en los desarrolladores tecnológicos: también afecta a bibliotecarios, gestores de contenidos, editores y proveedores de recursos digitales.
La accesibilidad se convierte así en un elemento central de la planificación bibliotecaria, obligando a reconsiderar procesos de digitalización, publicación y preservación documental para garantizar que todos los usuarios puedan acceder a la información sin barreras.
Recursos humanos: atracción y retención del talento
El informe dedica una sección específica a la situación laboral en las bibliotecas universitarias. Las dificultades para atraer y retener profesionales cualificados se han intensificado debido a factores como la inflación, el encarecimiento de la vivienda, la erosión de la estabilidad laboral y las tensiones políticas existentes en determinadas regiones.
A pesar de los cambios normativos que afectan a los programas de diversidad e inclusión, numerosos estudios muestran que los candidatos a puestos bibliotecarios siguen considerando estas políticas como factores importantes a la hora de elegir empleador. Asimismo, cuestiones como salarios competitivos, beneficios sociales, posibilidades de desarrollo profesional y equilibrio entre vida laboral y personal continúan siendo determinantes para la satisfacción laboral y la permanencia en las instituciones.
La combinación de mercados laborales restringidos y dificultades para la movilidad geográfica ha generado fenómenos de “permanencia involuntaria”, en los que profesionales insatisfechos permanecen en sus puestos por falta de alternativas viables. Esta situación puede afectar negativamente a la innovación y al bienestar organizacional.
Cultura de datos, ciencia abierta y rescate de información pública
Una de las áreas más prometedoras identificadas por el informe es el desarrollo de servicios de datos de investigación. Las bibliotecas están evolucionando desde modelos centrados exclusivamente en la formación y asesoramiento hacia enfoques más amplios orientados a la construcción de una auténtica cultura de datos dentro de las instituciones.
Los investigadores demandan servicios personalizados, apoyo local especializado y formación práctica en gestión de datos. En respuesta, han surgido nuevas iniciativas para mejorar repositorios institucionales, automatizar planes de gestión de datos y facilitar la interoperabilidad entre sistemas de investigación. También se observa un creciente interés por medir el impacto de los datos abiertos y desarrollar mecanismos de evaluación más completos para la producción científica.
Especial relevancia adquiere el denominado Data Rescue Project, una iniciativa impulsada por bibliotecarios de datos para preservar conjuntos de datos gubernamentales amenazados por cambios políticos y administrativos. Este proyecto demuestra el papel fundamental que pueden desempeñar las bibliotecas como guardianas de la memoria digital y defensoras del acceso público a la información.
Sostenibilidad ambiental y compromiso con los Objetivos de Desarrollo Sostenible
Finalmente, el informe destaca la creciente importancia de la sostenibilidad ambiental en las bibliotecas universitarias. Aunque tradicionalmente las iniciativas verdes se centraban en edificios energéticamente eficientes y programas de reciclaje, actualmente la sostenibilidad se entiende de forma mucho más amplia. Incluye estrategias de desarrollo de colecciones, acceso abierto, impresión bajo demanda, cooperación interbibliotecaria y reducción de la huella de carbono institucional.
Los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas se presentan como un marco de referencia especialmente útil para orientar políticas y proyectos bibliotecarios. Sin embargo, los autores señalan que todavía son pocas las bibliotecas que han incorporado la sostenibilidad como eje estratégico central. Por ello, hacen un llamamiento a los líderes bibliotecarios para que integren de forma decidida las cuestiones ambientales en la planificación institucional y en la cultura organizativa.
Conclusión
El informe de tendencias de la ACRL para 2026 muestra unas bibliotecas universitarias inmersas en un periodo de transformación sin precedentes. Los recortes presupuestarios, las presiones políticas, la revolución de la inteligencia artificial, las nuevas exigencias de accesibilidad, la gestión avanzada de datos y la sostenibilidad ambiental configuran un escenario complejo pero también lleno de oportunidades. Frente a estas dificultades, las bibliotecas siguen demostrando una notable capacidad de adaptación e innovación. Su papel como garantes del acceso al conocimiento, la alfabetización informacional, la preservación de la memoria colectiva y la defensa de la libertad intelectual continúa siendo esencial para el futuro de la educación superior y de la sociedad del conocimiento.