
International Federation of Library Associations and Institutions. “UNESCO’s New Re|Shaping Policies for Creativity Report: Libraries as Essential Cultural Infrastructure.” 23 de febrero de 2026. UNESCO.
El cuarto informe global Re|Shaping Policies for Creativity, publicado por la UNESCO y analizado por la IFLA, ofrece una visión amplia y fundamentada sobre cómo los países están protegiendo y promoviendo la diversidad de las expresiones culturales en un contexto marcado por profundas transformaciones tecnológicas, sociales y políticas.
Basado en 133 informes nacionales y cerca de 4.000 medidas de política cultural, el documento subraya que las industrias culturales y creativas son motores clave de crecimiento económico y sostenibilidad. Sin embargo, también advierte que los beneficios de la cultura siguen distribuyéndose de manera desigual y que su integración en políticas estratégicas —especialmente en ámbitos como la tecnología o el desarrollo— sigue siendo insuficiente y fragmentaria.
El informe identifica tendencias significativas en la evolución de las políticas culturales a nivel global. Entre ellas destaca la creciente implicación de ministerios tradicionalmente alejados de la cultura, como los de Educación o Economía, así como la orientación de las políticas culturales hacia la creación de empleo. Asimismo, la digitalización emerge como eje central: el 85 % de los países promueve el desarrollo de competencias digitales, mientras que se refuerza la inversión en la transición digital de medios públicos y comunitarios. No obstante, este giro digital también plantea riesgos, tanto para la sostenibilidad ambiental como para la diversidad cultural. De forma especialmente relevante, el informe señala que la cultura sigue prácticamente ausente de los marcos regulatorios de la inteligencia artificial, a pesar de que esta depende profundamente de contenidos culturales y, a su vez, influye en su producción y circulación.
En este contexto, las bibliotecas son reconocidas como infraestructuras culturales esenciales. La UNESCO las sitúa entre los puntos de acceso cultural más extendidos a nivel mundial, destacando su papel en la promoción de la participación cultural y el acceso multilingüe. Las bibliotecas garantizan la visibilidad de lenguas, identidades y expresiones culturales diversas, especialmente en el caso de comunidades indígenas, minorías lingüísticas o poblaciones migrantes. Sin embargo, el informe también señala importantes desigualdades en el acceso a infraestructuras bibliotecarias, con una mayor concentración en países de altos ingresos frente a regiones con menos recursos.
Otro de los aspectos centrales del informe es el papel de las bibliotecas en la reducción de la brecha digital. Más allá de proporcionar acceso a internet, estas instituciones actúan como centros de inclusión digital, ofreciendo formación en competencias digitales, apoyo a creadores de contenido y herramientas para una participación segura en entornos en línea. Ejemplos como la biblioteca digital nacional de Letonia, los repositorios patrimoniales de Cuba o los servicios digitalizados en Brasil ilustran cómo las bibliotecas están transformando el acceso a la cultura mediante procesos de digitalización a gran escala. Este rol resulta especialmente crucial en un contexto donde las desigualdades en acceso y habilidades digitales siguen ampliándose.
El informe también pone el foco en los desafíos que plantea la inteligencia artificial para la diversidad cultural y lingüística. La escasa incorporación de la cultura en las políticas de IA —apenas presente en una mínima parte de las legislaciones nacionales— genera riesgos significativos para la preservación de contenidos locales y la diversidad de lenguas. En este escenario, las bibliotecas aparecen como actores estratégicos, en tanto custodias del patrimonio cultural y lingüístico, llamadas a desempeñar un papel activo en la gobernanza digital y en la formulación de políticas de inteligencia artificial.
El informe refuerza la necesidad de una mayor visibilidad y reconocimiento de las bibliotecas en las estrategias nacionales e internacionales. Aunque un 93 % de los países ya incorpora la cultura en sus planes de desarrollo sostenible, persisten carencias en la traducción de estos compromisos en acciones concretas. La IFLA insiste en que las bibliotecas deben integrarse explícitamente en las políticas culturales, digitales y de inteligencia artificial, así como recibir inversiones sostenidas que garanticen su capacidad de actuación. En definitiva, el informe reafirma que las bibliotecas no solo son espacios de acceso al conocimiento, sino pilares fundamentales para los derechos culturales, la equidad digital y la diversidad cultural en el mundo contemporáneo.