
OECD. “Can we create a clear understanding of what agentic AI is and does?” OECD.AI, 3 de marzo de 2026.
El término “agentic AI” se refiere a un tipo de inteligencia artificial que actúa como un agente autónomo. Es decir, no solo responde a órdenes o preguntas, sino que puede tomar decisiones, planificar y ejecutar acciones de manera independiente dentro de ciertos límites.
El informe de la OECD.AI analiza la naturaleza y el alcance de los agentes de IA y la agentic AI, destacando su creciente autonomía y capacidad para interactuar con entornos físicos y virtuales. A medida que estas tecnologías avanzan, están comenzando a convertirse en motores de innovación, inversión y productividad al optimizar procesos y permitir operaciones más eficientes en múltiples sectores. Aunque el concepto de agencia ha sido estudiado durante décadas en filosofía, economía y ciencias de la computación, los avances recientes en IA han ampliado los límites conceptuales, generando la necesidad de definir con precisión qué distingue a un agente de IA de la agentic AI.
El informe subraya que agentes de IA y agentic AI comparten características fundamentales, como la autonomía parcial, la persecución de objetivos y la capacidad de percibir y actuar en su entorno. Sin embargo, existen diferencias clave: los agentes de IA suelen operar de forma individual, realizando tareas específicas y adaptándose a cambios contextuales. Por su parte, la agentic AI está compuesta por múltiples agentes coordinados que pueden descomponer tareas, colaborar y ejecutar objetivos complejos durante períodos prolongados, incluso en entornos impredecibles, con mínima supervisión humana. Esta complejidad adicional permite que la agentic AI funcione en escenarios abiertos y dinámicos, gestionando operaciones más sofisticadas que un agente de IA convencional.
Además, el documento enfatiza que la agentic AI debe entenderse como un paradigma socio-técnico, no como un artefacto puramente técnico. Su valor depende de su interacción con otros agentes de IA, humanos e instituciones, requiriendo coordinación, negociación y comunicación confiable. La adopción de estas tecnologías está creciendo rápidamente, aunque su madurez es desigual, especialmente en aspectos como seguridad, privacidad y precisión. Por ello, se destaca la necesidad de avanzar en sistemas confiables y robustos a la par que crece la capacidad de la agentic AI.
El informe establece una base conceptual para futuras políticas y gobernanza, resaltando que la comprensión del uso real y del impacto de estas tecnologías será clave para implementar estándares, salvaguardas y mecanismos regulatorios adecuados. A medida que los sistemas de agentic AI se vuelven más capaces de coordinar múltiples agentes, ejecutar acciones autónomas y operar durante largos períodos, la claridad conceptual y la evidencia empírica serán esenciales para un desarrollo seguro y responsable.