Guía práctica para el uso reflexivo y el análisis de herramientas de Inteligencia Artificial en bibliotecas públicas y comunitarias

Programa Iberoamericano de Bibliotecas Públicas-Iberbibliotecas. 2026. Guía práctica para el uso reflexivo y el análisis de herramientas de Inteligencia Artificial en bibliotecas públicas y comunitarias. Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) y Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).

Descargar

Esta guía surge en un contexto donde la inteligencia artificial (IA) está transformando aceleradamente las prácticas de producción, organización y acceso a la información. Reconociendo que la IA no es simplemente una herramienta técnica más sino un fenómeno que plantea cuestiones éticas, culturales y sociales profundas

La guía se propone como un recurso para bibliotecarias, bibliotecarios y equipos de trabajo en bibliotecas comunitarias y públicas, orientándolos hacia un uso reflexivo, crítico, ético y contextualizado de tecnologías de IA, teniendo siempre presente la misión social y educativa de las bibliotecas.

El documento aborda, en sus secciones conceptuales iniciales, la naturaleza dual de la IA: por un lado, sus potencialidades para apoyar tareas como la búsqueda semántica, la mejora de la accesibilidad, la automatización de procesos internos o la creación de contenidos pedagógicos; por otro, los riesgos asociados a la opacidad algorítmica, la reproducción de sesgos, la vulneración de la privacidad y la posible erosión de criterios profesionales. En este marco, la guía enfatiza que la adopción de IA no debe responder al entusiasmo por la innovación ni a modas tecnológicas, sino a una decisión situada y deliberada, alineada con principios de justicia social, diversidad cultural e inclusión lingüística, y siempre bajo la supervisión y agencia humanas.

Una parte sustancial de la guía está dedicada a los criterios para la reflexión y el análisis de herramientas de IA. Aquí se propone un enfoque que va más allá de evaluar funcionalidades técnicas: se invita a las bibliotecas a considerar cómo cada herramienta se alinea con los valores misionales de la institución, cómo puede afectar a la privacidad de las personas usuarias, qué sesgos puede introducir en los resultados, y qué mecanismos de transparencia, responsabilidad y rendición de cuentas contempla el proveedor tecnológico. Este enfoque reconoce que las bibliotecas actúan en contextos sociales específicos—con necesidades, inequidades y dinámicas propias—y que la introducción de IA debe ser contextualizada, debatida internamente y con participación comunitaria, evitando automatismos que desplacen o desvaloricen el juicio profesional de las y los bibliotecarios.

Además, la guía presenta propuestas prácticas que pueden incluirse en los planes y servicios bibliotecarios: desde la integración de sistemas de búsqueda basada en modelos semánticos hasta la generación de recomendaciones de lectura, la traducción de contenidos, la síntesis documental y la optimización de procesos técnicos como la precatalogación. Sin embargo, cada propuesta se aborda con un marco crítico que subraya la necesidad de mantener siempre opciones de atención humana, garantizar la accesibilidad real para personas con distintas capacidades y promover la alfabetización informacional en torno a la IA entre usuarias y usuarios. Este rol formativo se entiende como parte integral del compromiso de la biblioteca con la comunidad, potenciando no sólo el acceso a la información sino la capacidad de entender, usar críticamente y discutir las implicaciones de la tecnología emergente.

Finalmente, la guía refuerza la idea de que la incorporación de IA debe fortalecer, y no sustituir, el vínculo humano y comunitario que caracteriza a las bibliotecas públicas y comunitarias. Se propone que estas instituciones se conviertan en espacios de diálogo sobre los retos y oportunidades de la IA, fomentando la participación de la comunidad en la evaluación y diseño de servicios, así como en la discusión sobre la gobernanza y el impacto de las tecnologías en la vida colectiva. En conjunto, la Guía práctica aporta un marco estratégico para que las bibliotecas asuman la transformación digital con sentido crítico, ético y orientado a su misión social, evitando replicar prácticas tecnosolucionistas y promoviendo una adopción responsable y democrática de la IA.