El número de visitantes a las bibliotecas públicas vuelve a los niveles previos a la COVID-19 ante la crisis del coste de la vida.

Heath, Nicola. “Public Library Visitor Numbers Return to Pre-COVID Levels as Cost-of-Living Crisis Bites.ABC News, January 6, 2026. https://www.abc.net.au/news/2026-01-06/public-libraries-australia-visitors-up-cost-of-living-crisis/106152152

Las bibliotecas públicas de Australia han experimentado un notable repunte en el número de visitantes, alcanzando y superando las cifras registradas antes de la pandemia de COVID-19, según datos recientes de los servicios bibliotecarios del país.

Tras años de descenso en las visitas presenciales entre 2020 y 2022, el informe más reciente muestra que en 2023-24 se realizaron más de 88 millones de visitas en persona, un aumento del 10 % respecto al año anterior y un 4 % más que en 2019-20. Asimismo, el préstamo de materiales ha aumentado significativamente, con 174 millones de elementos prestados, un incremento del 23 % con respecto a 2019-20. Este auge ha sido impulsado por diversas estrategias de modernización y promoción, como campañas en redes sociales que han ayudado a reconectar a la comunidad con estos espacios culturales.

Una de las razones clave detrás del resurgimiento de las bibliotecas públicas es la persistente crisis del costo de la vida en Australia, que ha llevado a muchas personas a buscar recursos gratuitos y espacios comunitarios accesibles. Las bibliotecas no solo prestan libros y medios tradicionales, sino que han ampliado sus servicios para incluir colecciones digitales, como libros electrónicos y audiolibros, cuya demanda se ha duplicado en los últimos años. También ofrecen préstamos de objetos prácticos —como medidores de calidad del aire, cámaras térmicas o máquinas de coser— y programas educativos y sociales, lo que refuerza su papel como centros de apoyo comunitario.

Más allá del préstamo de materiales, las bibliotecas se han consolidado como lugares de encuentro social y apoyo comunitario. Ofrecen actividades para todas las edades, desde clubes de LEGO y cuentacuentos hasta charlas con autores y espacios de estudio para estudiantes. Además, proporcionan acceso a servicios esenciales como conexión Wi-Fi, ordenadores públicos y formación en alfabetización digital, convirtiéndose en recursos clave para personas con acceso limitado a Internet o tecnología en sus hogares. Sin embargo, a pesar de su creciente relevancia, los responsables del sector advierten sobre la insuficiencia de recursos y financiación para satisfacer la demanda ampliada de servicios, ya que el costo de operación aumenta más rápidamente que los ingresos disponibles para las bibliotecas.