Desafiando la cultura de la rapidez en la universidad

Berg, Maggie, y Barbara K. Seeber. The Slow Professor: Desafiando la cultura de la rapidez en la academia. Acompañado de Slow humanities: un manifiesto. Traducido por Beltrán Jiménez Villar. Granada: Editorial Universidad de Granada, 2022

Muestra

Una obra que surge como respuesta crítica a las transformaciones que han experimentado las universidades contemporáneas, especialmente en lo que respecta a la corporativización y la cultura de la rapidez.

Las autoras Maggie Berg y Barbara K. Seeber argumentan que en las últimas décadas las instituciones de educación superior han adoptado modelos organizativos y criterios de evaluación inspirados en la lógica empresarial, centrados en la productividad, la eficiencia y la competitividad. Este enfoque, importado desde la economía de mercado, ha impuesto a las y los académicos una presión constante por producir resultados medibles y rápidos —científicos, publicaciones, proyectos— dejando poco espacio para la reflexión profunda y el pensamiento riguroso que caracteriza a la labor académica.

En su crítica, las autoras reclaman una reconfiguración del tiempo académico que permita al profesorado recuperar prácticas profesionales más pausadas, deliberadas y humanas. Para ello, se inspiran en los ideales del movimiento Slow, originalmente surgido en ámbitos como la gastronomía (Slow Food) y extendido a diversas facetas de la vida social y cultural. Aplicados al contexto universitario, estos principios promueven una forma de trabajo menos alienada por la urgencia de “hacer más en menos tiempo” y más orientada hacia la calidad de la enseñanza, la investigación profunda y la construcción de comunidades académicas solidarias y reflexivas. Berg y Seeber proponen estrategias personales y colaborativas para que las y los profesores puedan tomar el control de su tiempo profesional y, con ello, potenciar una universidad más centrada en el sentido y la consciencia que en la productividad inmediata.

Además, esta edición española incluye el texto Slow Humanities: un manifiesto, que extiende la llamada a una transformación más amplia de las humanidades y de la vida académica en general. El manifiesto articula propuestas para que la comunidad universitaria adopte de forma activa la ética de la “lentitud” como modo de resistencia al aceleracionismo institucional, fomentando así una cultura académica que valore la profundidad, la creatividad y la colaboración por encima de los logros cuantificables. En conjunto, el libro y el manifiesto aportan una reflexión crítica y a la vez práctica sobre cómo repensar el ritmo —y con ello la calidad— del trabajo académico contemporáneo.