Inteligencia artificial y huella ambiental

Crownhart, Casey. “In a First, Google Has Released Data on How Much Energy an AI Prompt Uses.” MIT Technology Review, 21 ago. 2025. https://www.technologyreview.com/2025/08/21/1122288/google-gemini-ai-energy/

Un análisis basado en un informe técnico de Google que desglosa, por primera vez con detalle, la huella ambiental de las consultas al sistema de inteligencia artificial Gemini.

Google reveló que una consulta de texto típica —evaluada por la mediana de uso, es decir, aquella que se sitúa en el centro de la distribución de todos los prompts— consume aproximadamente 0,24 vatios-hora (Wh) de electricidad, genera cerca de 0,03 gramos de dióxido de carbono equivalente (gCO₂e) y requiere alrededor de 0,26 mililitros de agua, lo que equivale a unas cinco gotas. Para ponerlo en perspectiva cotidiana, la compañía equiparó esa cifra energética con la que emplea encender una televisión durante menos de nueve segundos. Estas métricas son parte de una metodología “full stack” desarrollada por Google, que intenta medir no solo el consumo directo de los procesadores de IA, sino también el uso de energía en sistemas auxiliares, memoria, infraestructura en reposo y refrigeración.

Google además destacó que la eficiencia de Gemini ha mejorado de forma dramática en el último año: desde mayo de 2024 hasta mayo de 2025, el consumo energético por consulta se redujo 33 veces y la huella de carbono se redujo 44 veces, mientras que, paralelamente, la calidad de las respuestas del modelo fue incrementándose. Estos avances se atribuyen a mejoras tanto de software —optimización de los modelos y algoritmos— como de hardware e infraestructura en los centros de datos de Google. La divulgación de estos datos se presenta como un paso hacia una mayor transparencia en el sector tecnológico, dada la creciente preocupación global por el impacto ambiental de los grandes modelos de IA y el uso masivo de energía de los centros de datos que los soportan.

Sin embargo, este enfoque también ha generado debate entre expertos ambientales. Algunos especialistas señalan que las cifras oficiales de Google, aunque impresionantes, pueden quedar cortas si no consideran factores indirectos más amplios, como la energía consumida por la generación eléctrica o el impacto del entrenamiento de los modelos a gran escala, que históricamente ha requerido volúmenes de energía y recursos muchísimo mayores que la inferencia diaria. Además, la extrapolación del consumo por prompt individual a escala global —con miles de millones de interacciones diarias— subraya que incluso pequeños valores por consulta pueden traducirse en una carga energética significativa cuando se multiplican por volumen de uso. Estas discusiones ponen de relieve la complejidad de medir con precisión el impacto ecológico de las tecnologías de IA y la necesidad de métricas estandarizadas en toda la industria.