
EveryLibrary. 2022. “Want Safer Neighborhoods? Invest in Libraries.” Medium. https://medium.com/everylibrary/want-safer-neighborhoods-invest-in-libraries-8c5259ad32e2 (consultado el 21 de julio de 2025).
El artículo plantea que invertir en bibliotecas públicas es una estrategia eficaz y comprobada para mejorar la seguridad y la calidad de vida en los vecindarios. Contrario a enfoques tradicionales que destinan presupuestos principalmente a la policía y la vigilancia, la pieza sugiere que las bibliotecas contribuyen de manera significativa a la reducción de la delincuencia y la violencia, además de fomentar el desarrollo social y económico de las comunidades.
Las bibliotecas públicas funcionan como espacios abiertos, accesibles e inclusivos que ofrecen recursos y programas para personas de todas las edades y condiciones. Son lugares de encuentro donde se promueve la educación, la cultura y la cohesión social, elementos esenciales para la prevención del crimen. En barrios vulnerables, las bibliotecas pueden ser refugios que ofrecen actividades constructivas y apoyo a jóvenes en riesgo, alejándolos de entornos potencialmente peligrosos.
El artículo cita estudios y ejemplos concretos que vinculan la presencia y actividad de las bibliotecas con una disminución en las tasas de violencia y delincuencia. Un caso destacado es el de bibliotecas en ciudades de Estados Unidos que, mediante programas de alfabetización, empleo, apoyo psicosocial y actividades extracurriculares, han contribuido a reducir el crimen juvenil y mejorar la percepción de seguridad en sus comunidades. En estos espacios, el acceso gratuito a tecnología, educación y servicios sociales fortalece la resiliencia comunitaria.
Un estudio reciente publicado en el Journal of Cultural Economics examina lo que ocurre cuando se abre una nueva sucursal de una biblioteca en Kansas City (Misuri). La ciudad tuvo doce sucursales de biblioteca durante muchos años. En 2013, añadieron la decimotercera sucursal, conocida como Woodneath Public Library Branch. Este estudio se centra en la sucursal de Woodneath. Los investigadores compararon los índices de delincuencia antes y después de la apertura de la biblioteca de Woodneath. Aunque no se redujeron todos los delitos, hubo un claro descenso en algunos tipos, como el vandalismo, los allanamientos y los robos. Esta reducción de la delincuencia fue más notable en la zona más cercana a la biblioteca.
El estudio también citaba las conclusiones de EveryLibrary, según las cuales, a medida que la financiación de las bibliotecas por persona aumentaba de 1995 a 2016, los índices nacionales de delincuencia descendían casi en la misma proporción. Esta tendencia parece exclusiva de las bibliotecas y no se aplica a todas las demás instituciones culturales públicas.
Los investigadores del estudio sobre bibliotecas de Missouri también descubrieron que las bibliotecas influyen en la forma en que la gente piensa sobre el riesgo de delincuencia. El artículo explicaba que cuando se construye una nueva biblioteca, suele haber más tráfico peatonal, mejor iluminación, cámaras de seguridad y nuevas rutas de patrulla policial. Todas estas mejoras ayudan a la gente a sentirse más segura y hacen que los barrios sean más acogedores.
De hecho, la mayoría de los estadounidenses ya ven las bibliotecas como espacios seguros. El 69% de los encuestados afirma sentirse cómodo en su biblioteca local. El estudio sugiere que esta reputación convierte a las bibliotecas en un excelente refugio para personas que, de otro modo, pasarían el tiempo en entornos menos seguros.
Invertir en bibliotecas se presenta como una política pública de prevención más eficiente y sostenible a largo plazo que la mera represión o vigilancia policial. Las bibliotecas proporcionan servicios integrales que abordan causas profundas de la inseguridad, como la pobreza, la falta de educación y la exclusión social. La financiación adecuada permite ampliar programas, mantener horarios accesibles y garantizar que las bibliotecas respondan a las necesidades cambiantes de la población.