Amo las bibliotecas

Amo las bibliotecas
como un jardín de rosas
de rosas entreabiertas
devoro el aroma del perfume
de sus estrechos pasillos
donde se ocultan las luces
y las sombras inciertas
saboreo su ardor
de amores prohibidos
entre las hojas de las novelas
donde las flores se marchitan

Amo las bibliotecas
donde se tejen las palabras
en su oscuro resplandor
paso las manos por las estanterías
toco el cuerpo de los libros
siento las historias en mis dedos
y la locura de los sentidos
beso el rastrojo de los versos
en los poemas incontenidos
odas de insumisión
sonetos del tiempo ardiente

Amo las bibliotecas
que contienen corazón e invención
y la memoria de los siglos
acudo a su silencio
de elixires y venenos ocultos
preludios de Alejandría
en el tallo del pensamiento
y cuando me siento a leer
es como si ya volara
en motín y transgresión
y nada me faltara

Amo las bibliotecas
en una prisa insaciable
de sus luces despiertas
de eternidades, de vidas
y mentes inquietas
trazadas melancólicamente por las plumas
y las plumas de los poetas
lugares de lo absoluto
donde busco y me pierdo
de armonía y locura
en nuestro tiempo oculto
Amo las bibliotecas
con pasión y locura
y puedo morir de amor
dentro de su destino


Maria Teresa Horta