
En lugar de tener sillas o asientos permanentes, esta biblioteca tiene asientos que están empotrados en la pared y pueden sacarse o desplegarse cuando se necesitan. Esto ofrece flexibilidad a los usuarios, ya que pueden tomar asientos adicionales según la cantidad de personas que estén utilizando la biblioteca en un momento dado. Es una solución práctica que permite aprovechar al máximo el espacio y adaptarse a las diferentes necesidades de los visitantes.