Como hacer una auditoria sobre la señalización en nuestras bibliotecas

La señalización efectiva en bibliotecas es esencial para mejorar la experiencia del usuario y facilitar la navegación en el espacio. Debe ser clara, concisa y orientada a las necesidades de la comunidad de usuarios de la biblioteca. Se trata de un elemento clave para orientar a los usuarios y comunicar información importante de manera efectiva. Aquí hay algunas consideraciones importantes sobre la señalización en bibliotecas

  • Orientación: La señalización debe ayudar a los usuarios a encontrar fácilmente las áreas y servicios que buscan, como la sección de libros, las áreas de estudio, los baños, etc. Debe ser clara y concisa.
  • Consistencia: Es importante que la señalización siga un diseño coherente, utilizando el mismo logotipo, colores y fuentes para crear una identidad visual unificada para la biblioteca.
  • Lenguaje claro: Las señales deben utilizar un lenguaje claro y comprensible para que todos los usuarios puedan entenderlas fácilmente. Evita jergas o términos técnicos que puedan ser confusos.
  • Brevidad: Trata de ser breve en los mensajes de las señales para evitar abrumar a los usuarios con demasiada información. Concéntrate en lo esencial.
  • Visibilidad: Asegúrate de que las señales sean visibles desde diferentes ángulos y distancias. Utiliza tamaños de letra adecuados y coloca las señales a una altura que sea fácil de leer.
  • Actualización: Mantén la señalización actualizada. Retira o reemplaza las señales que ya no sean relevantes y asegúrate de agregar nuevas señales cuando sea necesario.
  • Inclusión: Considera la inclusión al diseñar señales. Esto significa que las señales deben ser accesibles para personas con discapacidades visuales o auditivas. Puedes incorporar señales en braille o usar pictogramas universales.
  • Diseño atractivo: Aunque la función principal de la señalización es informativa, un diseño atractivo puede hacer que las señales sean más agradables visualmente y más efectivas en la comunicación.
  • Evitar el exceso: Evita el exceso de señalización que pueda resultar en un aspecto desordenado o confuso en la biblioteca. Las señales deben ser claras y útiles, no abrumadoras.
  • Feedback: Considera recopilar comentarios de los usuarios sobre la señalización para identificar áreas de mejora y asegurarte de que las señales cumplan con sus necesidades.

Una mala señalización pueden llevar a la confusión, la frustración y una experiencia de usuario negativa en la biblioteca. La señalización efectiva es esencial para garantizar que los usuarios puedan navegar fácilmente por el espacio y acceder a los servicios de manera eficiente.

Algunos de los ejemplos de mala señalización pueden ser

  • Falta de señalización: Cuando no hay señales en absoluto para guiar a los usuarios a áreas importantes como el mostrador de préstamos, las salas de estudio o los baños.
  • Señales contradictorias: Cuando las señales en diferentes áreas de la biblioteca indican direcciones opuestas para llegar al mismo lugar.
  • Letras demasiado pequeñas: Señales con letras tan pequeñas que son difíciles de leer, especialmente para personas mayores o con problemas de visión.
  • Malentendidos: Señales que utilizan jerga bibliotecaria o términos técnicos que los usuarios comunes no entienden.
  • Falta de actualización: Señales que indican horarios de funcionamiento o políticas que han cambiado, pero no han sido actualizadas.
  • Colores inapropiados: Señales que utilizan colores poco apropiados o combinaciones de colores que dificultan la lectura.
  • Señales desordenadas: Señalización excesiva y desordenada que puede abrumar a los usuarios y hacer que sea difícil encontrar información relevante.
  • Inaccesibilidad: Señales que no son accesibles para personas con discapacidades, como señales en braille o señales a una altura inadecuada.
  • Falta de consistencia: Señales que no siguen un diseño coherente o una identidad visual, lo que puede causar confusión.
  • Señales de mala calidad: Señales que están desgastadas, descoloridas o dañadas, lo que dificulta su legibilidad y efectividad.

    AUDITORIA DE SEÑALIZACIÓN

    Aunque estos temas pueden parecer evidentes y asumimos que todos los entienden de la misma manera que nosotros, a veces no resultan tan claros para nuestros usuarios. Es fundamental examinar algunos asuntos de la siguiente manera para asegurarnos:

    • Cuántas dicen «no»? ¿Parecen amigables y acogedoras?
    • ¿Todas siguen tu plantilla, logotipo y guía de colores/marca?
    • ¿Tienen suficientes palabras para ser comprendidas y tener sentido, o son una página completa de 500 palabras de políticas?
    • ¿Tienen lógica y serán útiles y seguidas, o son desorden?
    • ¿Están rasgadas, dobladas, viejas, desactualizadas, arrugadas, etc.?
    • ¿Existe una mejor manera de usar ese soporte de plexiglás? ¿Tiene tu señalización de exhibición algo de «diversión» o es meramente descriptiva? ¿Son esas señales una muralla que rodea al personal que debería ser accesible?
    • ¿Simplemente reiteran la ley? ¿Hay demasiadas pegatinas de «no fumar» más allá de los casos reales de problemas?
    • ¿La señal aborda un problema que ocurrió solo una vez, hace mucho tiempo?
    • ¿Hay demasiadas? ¿Pierden significado en el mar de señalización direccional más importante?
    • ¿Son inclusivas?
    • ¿Son acogedoras?
    • ¿Están redactadas de la manera más positiva posible? ¿Ofrecen comportamientos alternativos (es decir, «Usa tu teléfono ‘aquí'»)? etc. Próxima parada: «¿Qué hace que un buen tablón de anuncios/pizarra sea bueno? (es decir, ¿es tu tablón de entrada una cantidad equivalente a un libro de bolsillo para leer?)