La biblioteca ha muerto, larga vida al bibliotecario!!

La frase «La biblioteca ha muerto, larga vida al bibliotecario» captura un contraste interesante y provocativo entre la aparente desaparición de la biblioteca y la continua importancia del papel del bibliotecario. Esto sugiere que, a pesar de los cambios en la forma en que accedemos a la información y consumimos contenido, el bibliotecario sigue siendo una figura vital en nuestra sociedad.


«La biblioteca ha muerto, larga vida al bibliotecario» se atribuye a Wilfrid Lancaster, conocido catedrático de Ciencias de la Información de la Universidad de Illinois, y aparece en su libro «Toward Paperless Information Systems», publicado en 1978. Se trata de un juego de palabras que evoca una variación de una antigua frase monárquica «The king is dead, long live the king» , (El rey ha muerto, viva el rey) que significa la continuidad del liderazgo incluso después del fallecimiento de un monarca. En el contexto bibliotecario, la frase aunque la afirmación pueda parecer contradictoria en un principio, se refiere a un cambio en el papel y la función de la biblioteca en el mundo actual, que subraya la importancia de los bibliotecarios a pesar del cambiante panorama del acceso a la información. En tiempos pasados, la función primordial de la biblioteca se centraba en ser considerada un templo del conocimiento, un lugar donde se almacenaban y preservaban los libros y al que se podía acceder a ellos para aprender, investigar y disfrutar de la lectura.

Sin embargo, sin renunciar a su esencia, en la era digital y con el acceso masivo a internet, el concepto tradicional de biblioteca ha experimentado transformaciones significativas. La forma en que las personas acceden a la información y consumen contenido ha cambiado drásticamente. Ahora es posible acceder a una cantidad inmensa de recursos en línea, desde libros electrónicos hasta artículos académicos y contenido multimedia.

La frase encierra la idea de que, aunque el concepto tradicional de biblioteca, sobre todo como espacio físico de acceso al libro y la cultura, está en permanente evolución o enfrentándose a retos debido a los avances tecnológicos, la experiencia y el papel de los bibliotecarios siguen siendo vitales.

Ante este panorama, el rol del bibliotecario se ha vuelto aún más relevante. El bibliotecario se convierte en el guía, el curador y el facilitador del conocimiento. Su labor se centra en orientar a los usuarios en la búsqueda de información, ayudarles a navegar por la vasta cantidad de recursos disponibles y promover el pensamiento crítico y la alfabetización informacional.

Pues, aunque la forma en que interactuamos con la información ha cambiado, la necesidad de una figura experta que nos oriente y nos ayude a aprovechar al máximo los recursos sigue siendo fundamental. De este modo, el bibliotecario se convierte en un aliado en el proceso de aprendizaje y en la promoción de la lectura y el acceso a la cultura.

En conclusión, la frase «La biblioteca ha muerto, larga vida al bibliotecario» refleja la adaptación de la biblioteca a los nuevos tiempos y resalta la importancia de los bibliotecarios como facilitadores del conocimiento en la era digital. Aunque los formatos y las plataformas cambien, su labor de conectar a las personas con la información y promover la curiosidad y el aprendizaje perdura.

Foto: Forest of the Dead. El episodio se emitió el 7 jun 2008