
La revolución de la información plantea profundos interrogantes sobre el futuro de los libros, la lectura y las bibliotecas. Mientras que los editores han sido ágiles a la hora de comercializar los libros electrónicos para los consumidores, hasta hace muy poco la mayoría no han tenido la misma predisposición a vender libros electrónicos a las bibliotecas para el préstamo público, temerosos de que ello perjudicaría su modelo de negocio. Las negociaciones entre las bibliotecas y las seis grandes editoriales – Hachette, HarperCollins, Macmillan, Penguin Group, Random House y Simon & Schuster, que publican aproximadamente dos terceras partes de los libros en los Estados Unidos no siempre han sido fluidas, más bien todo lo contrario. Con políticas claramente restrictivas para la venta de libros electrónicos a bibliotecas.
La gran recesión económica provocó un aumento en el uso de las bibliotecas en todo el país. La circulación en las 87 sucursales de la Biblioteca Pública de Nueva York – en Manhattan, el Bronx y Staten Island – ha aumentado 44 por ciento desde 2008. Aunque los libros electrónicos no parecen ser una necesidad prioritaria, pero con los cambios de la lectura el acceso a estos es esencial para que las bibliotecas siguan siendo vitales. En este último año más de un cuarto de los 8,2 millones de residentes de la ciudad de Nueva York han pedido prestado libros electrónicos en alguno de los tres sistemas de bibliotecas públicas de la ciudad. Por lo que la oferta de libros digitales en las bibliotecas es un factor esencial para la educación, formación y la participación pública de los ciudadanos.
Penguin y Random House han fusionado sus empresas en julio de 2013. El nuevo sello “Penguin Random House]” contará con 10.000 empleados en los cinco continentes y 250 marcas editoriales. Random House será el 53 por ciento de la nueva compañía y Penguin será el 47 por ciento restante. La fusión se cerrará en el segundo semestre de 2013 en espera de la aprobación regulatoria.
Penguin, tras una negativa en febrero de 2012 a ofrecer sus nuevos libros para el préstamo en bibliotecas a través de OverDrive, cuyo principal escollo era que trabajaban con Amazon, considerado por las grandes editoriales su mayor enemigo; inició en octubre de 2012 un proyecto piloto de préstamo de libros electrónicos en la Biblioteca Pública de Nueva York y la Biblioteca Pública de Brooklyn con 3M Cloud que terminará el próximo mes de octubre. Si bien la editorial ofrece los nuevos libros con un retardo de seis meses después de su publicación. En abril, Simon & Schuster acordó también vender libros electrónicos a las bibliotecas de la ciudad, aderiéndose al proyecto 3M Cloud Library.
Por su parte la política de Random House en torno al libro electrónico para préstamo en bibliotecas era ofertar la totalidad de su selección de libros a las bibliotecas, si bien con precios que a veces llegaban a triplicar el precio de venta al público.
El mejor escenario posible para las bibliotecas sería que Penguin Random House adopte las políticas de préstamo de libros electrónicos para bibliotecas de Random House, y esta es la opción más previsisble ya que Random House posee la mayoría de la empresa resultante de la fusión; por lo que hay una gran posibilidad de que los ebooks de Penguín pronto podrán estar disponibles en las bibliotecas tanto en la plataforma de OverDrive como en la de 3MCloud Library. La política que finalmente adopte la nueva empresa será de gran ranscendencia para el préstamo de libros electrónicos en bibliotecas, ya que la fusión de estás 2 multinacionales de las denominadas ”6 Grandes” dispone del 25% de todos los libros publicados en inglés y de muchos de los autores superventas. El cambio en la política puede ser una gran noticia para las bibliotecas, ya que así podrán ofrecer todos los libros electrónicos de Pengüin y Random House desde el mismo día en que se publican y en todas las plataformas, sin necesidad de que las bibliotecas dispongan de dos plataformas para poder disponer de los títulos más demandados; situación a la que además sólo podían llegar aquellas bibliotecas con mayor capacidad financiera.