
Spencer, M. (2026, 10 de febrero). Why scaling AI is underestimated: Orbital datacenters & lunar energy capture. AI Supremacy. https://www.ai-supremacy.com/p/why-scaling-ai-is-underestimated-orbital-datacenters-lunar-energy-capture
Se plantea que el verdadero desafío para escalar la inteligencia artificial a gran escala no es únicamente mejorar chips o redes de datos tradicionales, sino la provisión masiva y eficiente de energía, algo que las infraestructuras terrestres actuales no pueden sostener.
El autor argumenta que el consumo energético de los centros de datos dedicados a IA está creciendo exponencialmente y que las soluciones existentes —como nuevas plantas de energía, redes de transmisión o renovables terrestres— enfrentan límites físicos, económicos y regulatorios. En este contexto, se presenta la idea de trasladar infraestructura de IA al espacio, aprovechando la energía solar continua y las condiciones únicas de los entornos orbitales y lunares para superar los cuellos de botella que la Tierra ya no puede resolver eficientemente.
Una pieza central del argumento es la previsión de que, en las próximas décadas, los centros de datos orbitales y las instalaciones lunares podrían actuar como fuentes de energía y cómputo de IA a una escala varias veces superior a la posible en tierra. El autor visualiza constelaciones de satélites que funcionan como centros de datos alimentados por paneles solares eficientemente expuestos al Sol sin las pérdidas asociadas a la atmósfera terrestre o ciclos día/noche. Asimismo, menciona conceptos como grandes anillos solares alrededor de la Luna (por ejemplo, la idea de Luna Ring de Shimizu Corporation) que podrían captar energía solar continua y transmitirla a la Tierra o a instalaciones espaciales, reduciendo la dependencia de la infraestructura energética terrestre y minimizando los cuellos de botella actuales en la generación y distribución de energía para cómputo intensivo de IA.
El texto también explora la geopolítica y economía de este posible futuro, sugiriendo que empresas espaciales y tecnológicas como SpaceX, Blue Origin y grandes proveedores de infraestructura de nube podrían competir para construir estas capacidades orbitales. Se alude a entrevistas con líderes como Elon Musk, destacando su visión de generar enormes cantidades de energía solar en el espacio para alimentar IA y posicionar a entidades como SpaceX como proveedores de cómputo a escala planetaria. Además, el autor señala que estos desarrollos no solo son técnicamente ambiciosos, sino también impulsados por la necesidad práctica de sortear limitaciones regulatorias —como largos permisos y cuellos de botella de conexión a redes eléctricas terrestres— que hacen inviable la expansión masiva de centros de datos en tierra.