Posibles cargos criminales contra bibliotecarios en Georgia por poner a disposición de los usarios “materiales dañinos”

Georgia Recorder. “Georgia Librarians Could Face Criminal Charges for ‘Harmful Materials’.Georgia Recorder, 3 de febrero de 2026. https://georgiarecorder.com/2026/02/03/georgia-librarians-could-face-criminal-charges-for-harmful-materials/

En el estado de Estado de Georgia (EE. UU.) se esta produciendo una controversia legislativa importante en el en torno a un proyecto de ley que podría criminalizar la labor de los bibliotecarios si se determina que han distribuido materiales considerados “dañinos” para menores.

La medida, que avanza en la legislatura estatal, ha generado alarma entre profesionales de bibliotecas, defensores de la libertad de expresión y grupos de educación por las posibles implicaciones que tendría sobre el acceso a la información y la gestión de colecciones en bibliotecas públicas y escolares.

La iniciativa se vincula directamente con el Senate Bill 74, una propuesta legislativa que busca eliminar una antigua exención legal que protege a los bibliotecarios de ser acusados penalmente por distribuir materiales considerados dañinos para menores bajo el código penal de Georgia. Actualmente, las bibliotecas públicas y escolares están exentas de estas penalizaciones, pero el proyecto pretende que esa protección desaparezca o se limite. Si el proyecto prospera, cualquier libro o recurso que un consejo escolar o de biblioteca considere “dañino” podría exponer a los bibliotecarios a cargos criminales, incluso aunque actúen en el marco de políticas de su institución.

Los opositores del proyecto han expresado preocupaciones sobre el efecto disuasorio que podría tener esta medida: una amenaza de responsabilidad penal que podría empujar a las bibliotecas a autocensurarse, retirar libros polémicos o limitar el acceso a materiales educativos valiosos por miedo a consecuencias legales. Estas críticas señalan que conceptos como “dañino” son vagos y subjetivos, lo que podría facilitar la eliminación de obras sobre temas de sexualidad, conciencia de género o historia cultural, infringiendo la libertad académica y el derecho al acceso a la información. Por su parte, los defensores argumentan que el objetivo del proyecto es proteger a los niños de contenidos inadecuados, permitiendo que los materiales considerados inapropiados se coloquen en secciones restringidas para adultos.

La noticia sitúa a Georgia en el centro de un debate intenso entre protección infantil, libertad de expresión y rol de las bibliotecas en la sociedad. El avance de la propuesta ha llevado a bibliotecarios, asociaciones educativas y algunos legisladores a pedir un análisis más profundo de sus posibles efectos, y sigue siendo objeto de seguimiento mientras continúa su tramitación en el Legislativo estatal.