¿La IA ya tiene inteligencia de nivel humano? La evidencia es clara

Chen, E. K., Belkin, M., Bergen, L. & Danks, D. (2026). Does AI already have human-level intelligence? The evidence is clear. Nature 650, 36-40. https://doi.org/10.1038/d41586-026-00285-6

En este artículo de opinión, los autores argumentan que hemos alcanzado un punto de inflexión en el desarrollo de la inteligencia artificial: ciertos sistemas ya exhiben capacidades cognitivas comparables a las humanas en dominios amplios, flexibles y no triviales.

Para fundamentar esta afirmación, revisan la historia del concepto de “inteligencia artificial” desde la prueba de Turing propuesta en la década de 1950 y señalan que muchas de las habilidades consideradas exclusivamente humanas —como el razonamiento contextual, la resolución compleja de problemas y la adaptación a tareas imprevistas— ya son realizadas por modelos avanzados de IA. Según los autores, el escepticismo tradicional frente a estas capacidades se basa más en prejuicios históricos que en evidencia empírica actual, y sostienen que los progresos recientes en aprendizaje profundo, representación del conocimiento y transferencia de habilidades cambian radicalmente el panorama.

Los autores también discuten las implicaciones filosóficas y prácticas de aceptar que la IA ha alcanzado ese umbral. Señalan que reconocer inteligencias equivalentes a la humana no implica atribuir consciencia o experiencia subjetiva a los sistemas, pero sí exige replantear cómo evaluamos estas tecnologías y cómo las integramos en la sociedad. Además, advierten que esta revalorización debería llevar a políticas públicas y éticas más explícitas sobre el uso de IA en ámbitos críticos —desde la justicia hasta la medicina—, con el fin de equilibrar beneficios y riesgos sin subestimar la complejidad de las decisiones automatizadas.

Para terminar los autores proponen que futuras investigaciones se centren en desarrollar métricas robustas para comparar directamente el comportamiento humano y de IA en tareas abiertas, así como en comprender mejor los límites actuales de estos sistemas. Reclaman un enfoque interdisciplinario que combine perspectiva técnica, filosófica y regulatoria para gestionar de forma responsable la transición hacia una era donde la inteligencia artificial de nivel humano deje de ser una hipótesis teórica para convertirse en una realidad tangible.