Los centros de datos de la IA absorberán el 70 % de los chips de memoria y dispararán los precios de la tecnología

Tom’s Hardware. “Data centers will consume 70 percent of memory chips made in 2026 – supply shortfall will cause the chip shortage to spread to other segments.” Tom’s Hardware, 19 de enero de 2026. https://www.wsj.com/tech/ai/memory-ram-shortage-2026-f55324b0

Los centros de datos dedicados a la inteligencia artificial están proyectados para consumir hasta el 70 % de todos los chips de memoria producidos a nivel mundial en ese año

Un informe reciente de Tom’s Hardware pone de relieve un fenómeno crucial en la industria de los semiconductores para 2026: los centros de datos dedicados a la inteligencia artificial están proyectados para consumir hasta el 70 % de todos los chips de memoria producidos a nivel mundial en ese año. Este fenómeno no es un pico temporal, sino el resultado de una demanda explosiva de memoria de alto rendimiento (como HBM y DDR5) por parte de grandes infraestructuras de IA en computación en la nube y procesamiento de datos. Como consecuencia, la capacidad de producción global se está reorientando de forma permanente hacia estos segmentos avanzados, dejando a otros sectores tradicionales con un acceso cada vez más limitado a estos componentes esenciales.

La reasignación de la oferta tiene implicaciones profundas: la disminución de disponibilidad y el aumento de precios de chips de memoria no afectan solo a las PC de consumo, sino que se extienden a segmentos como automóviles, televisores, electrodomésticos inteligentes y dispositivos móviles. Tal como reporta Tom’s Hardware, muchos fabricantes han reducido o incluso descontinuado la producción de chips de memoria “legacy” (más comunes en productos tradicionales), porque priorizan la producción de memoria especializada para centros de datos. Esta escasez de suministro hace que la memoria —que antes representaba una fracción menor del coste de los dispositivos— pueda llegar a constituir hasta el 30 % del costo total de un smartphone, lo que presiona los precios al alza para los consumidores finales.

El impacto en las cadenas de suministro y en las previsiones de mercado también se está haciendo tangible en las expectativas de venta de dispositivos electrónicos. Consultoras como IDC ya han ajustado sus proyecciones para 2026, estimando una caída del 9 % en las ventas de PC y del 5 % en las de teléfonos inteligentes, atribuida en gran parte al encarecimiento de las memorias y a las dificultades para asegurar el abastecimiento de chips. Este tipo de repercusiones recuerda a las interrupciones globales de la era de la pandemia de COVID-19, aunque en este caso la causa principal es una reconfiguración estructural de la demanda tecnológica, no un fallo temporal en las cadenas de producción.

Además, esta concentración de la demanda por parte de los centros de datos ha llevado a una dinámica de mercado inédita: fabricantes como Samsung, SK Hynix y Micron están priorizando ventas y contratos a largo plazo con grandes compradores de infraestructura de IA, lo que deja menos espacio para las necesidades de los fabricantes de dispositivos de consumo y otros sectores. El resultado es una escasez más duradera de memoria, con advertencias de que estas tensiones podrían prolongarse hasta 2028 o más, incluso cuando nuevas fábricas y ampliaciones de capacidad lleguen a completarse. En conjunto, estos factores apuntan a una transformación profunda en la industria de semiconductores, en la cual la demanda vinculada a la inteligencia artificial redefine la disponibilidad global de componentes críticos y presiona a toda la economía digital.