
Cohen, Dan. “The Writing Is on the Wall for Handwriting Recognition.” Humane Ingenuity (newsletter), November 25, 2025. https://newsletter.dancohen.org/archive/the-writing-is-on-the-wall-for-handwriting-recognition
Uno de los problemas más difíciles en las humanidades digitales —el reconocimiento preciso de escritura a mano— parece haber sido finalmente resuelto gracias a los avances recientes en inteligencia artificial. Tradicionalmente, los sistemas de reconocimiento óptico de caracteres (OCR) alcanzaron casi un 99 % de precisión con texto impreso, pero los sistemas de reconocimiento de texto manuscrito (HTR) apenas rozaban un 80 % debido a la enorme variabilidad y complejidad de las escrituras humanas. Esto obligaba a historiadores y paleógrafos a invertir mucho tiempo descifrando documentos antiguos, como cartas de figuras históricas, antes de llegar a la etapa analítica de sus investigaciones.
Cohen ilustra el punto con ejemplos personales de su trabajo con cartas manuscritas del siglo XIX, mostrando cómo herramientas como Transkribus requerían extensas preparaciones y seguían generando transcripciones con errores persistentes. Sin embargo, al emplear modelos de IA avanzados como Gemini 3 Pro, constató transcripciones sorprendentemente precisas de textos complejos, con la capacidad adicional de generar explicaciones sobre cómo la IA llegó a ciertas interpretaciones al analizar rasgos gráficos específicos de la escritura. Esta evolución tecnológica sugiere que la IA puede transformar la forma en que los documentos manuscritos digitalizados se hacen buscables y legibles de manera automática.
Más allá de las implicaciones técnicas, Cohen reflexiona sobre el papel de estas herramientas en la investigación académica. Señala que, al reducir la monotonía y labor manual de transcripción, los estudiosos pueden dedicar más tiempo a la comprensión profunda de los textos y a la interacción humana que estos contienen. Aun así, advierte que el uso de IA debe ser equilibrado: útil para tareas que liberan tiempo, pero sin desplazar la apreciación humana por la escritura y la comunicación que subyacen en los documentos históricos.