La Biblioteca Pública de Newark conserva un archivo único de bolsas de compras como memoria de la vida cotidiana de la ciudad

Lichterman, Courtney. 2018. “At the Newark Public Library, Shopping Bags Carry Local History.” Atlas Obscura, 25 de septiembre de 2018. https://www.atlasobscura.com/articles/newark-public-library-shopping-bag-archive

La Biblioteca Pública de Newark, en Nueva Jersey, alberga una colección poco convencional dentro de su Departamento de Colecciones Especiales: más de 2 000 bolsas de compras, organizadas cuidadosamente por ubicación geográfica, tamaño y tema. Esta colección documenta la historia del diseño gráfico, la cultura y la vida cotidiana desde mediados del siglo XX hasta la actualidad, y se guarda en archivadores y cajas especiales que están repletas de estos objetos aparentemente humildes.

La idea de reunir este archivo nació en 1976, gracias a William J. Dane, un antiguo bibliotecario y entusiasta del diseño gráfico, quien comenzó a coleccionar estas bolsas junto con otros impresos efímeros como carteles de viaje, tarjetas y menús. Según la bibliotecaria actual de Colecciones Especiales, Nadine Sergejeff, la colección ha crecido de manera informal a través de donaciones de personal, usuarios y coleccionistas de todo el país, y sigue recibiendo aportaciones.

Cada bolsa funciona como un registro de épocas pasadas y refleja historias culturales y comerciales de Nueva York y Nueva Jersey. Entre los ejemplos más evocadores hay bolsas de grandes almacenes ya desaparecidos como Bonwit Teller, restaurantes emblemáticos como La Côte Basque o tiendas históricas como Arnold Constable, que remiten a distintos aspectos del estilo de vida y la sociedad del siglo XX.

Además de su valor histórico, estas bolsas pueden revelar datos sobre eventos sociales más amplios: desde estrategias publicitarias inusuales de tiendas como Bamberger’s —incluida la entrega de productos en avión— hasta la presencia de iconografía cultural popular, como una bolsa con diseño relacionado con la obra de John Lennon. En conjunto, estos objetos cotidianos permiten observar la historia desde lo ordinario, transformando una bolsa de compras en un testigo de transformaciones culturales y comerciales.