La propuesta «Big Beautiful Bill» busca pausar temporalmente el avance de la IA para evaluar sus implicaciones éticas y sociales.

Perlroth, Nicole, y Stuart A. Thompson. «Trump Taps Palantir to Centralize Data on Americans.» The New York Times, May 30, 2025. https://www.nytimes.com/2025/05/30/technology/trump-palantir-data-americans.html.

La «One Big Beautiful Bill Act» busca centralizar la regulación de la IA a nivel federal durante una década, pero enfrenta críticas por limitar la capacidad de los estados para proteger a sus ciudadanos frente a los desafíos emergentes de esta tecnología.

La propuesta, apodada «Big Beautiful Bill», busca pausar temporalmente el avance de la IA para evaluar sus implicaciones éticas y sociales. La encuesta revela que una parte significativa de la población apoya esta moratoria, reflejando preocupaciones sobre el impacto de la IA en el empleo, la privacidad y la seguridad. Sin embargo, también existen opiniones divididas, con algunos sectores que consideran que una pausa podría obstaculizar la innovación tecnológica y la competitividad.

La propuesta legislativa conocida como «One Big Beautiful Bill Act» es un ambicioso paquete de reformas impulsado por el expresidente Donald Trump y aprobado por la Cámara de Representantes de EE. UU. en mayo de 2025. Entre sus múltiples disposiciones, destaca una cláusula que impone una moratoria de diez años a las regulaciones estatales sobre inteligencia artificial (IA).

Esta disposición prohíbe a los estados promulgar o hacer cumplir leyes específicas relacionadas con la IA durante una década. Esto afectaría legislaciones estatales existentes en lugares como California, Nueva York e Illinois, y detendría más de mil proyectos de ley pendientes en diversas legislaturas estatales.

Los defensores de la moratoria argumentan que una regulación uniforme a nivel federal evitará un mosaico de leyes estatales que podrían obstaculizar la innovación y la competitividad de las empresas tecnológicas estadounidenses en el ámbito global.

La moratoria ha generado una oposición significativa tanto de demócratas como de algunos republicanos. Críticos sostienen que impide a los estados abordar problemas urgentes relacionados con la IA, como la proliferación de deepfakes, fraudes y herramientas de IA discriminatorias. Además, se argumenta que centralizar la regulación en el gobierno federal sin establecer protecciones claras deja a los ciudadanos vulnerables.

Aunque la Cámara de Representantes ha aprobado el proyecto, su futuro en el Senado es incierto. Existen dudas sobre si la disposición relacionada con la IA cumple con la «Regla Byrd», que limita el contenido de los proyectos de reconciliación presupuestaria. Si se determina que la cláusula sobre la IA es «ajena» al presupuesto, podría ser eliminada del proyecto final.